Una docena de presos considerados "muy peligrosos" se escaparon anoche de una prisión de Papúa Nueva Guinea la víspera de la visita al país de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, informa hoy la prensa local.
El dispositivo de seguridad puesto en marcha por la llegada de Clinton no impidió la fuga de la cárcel de Bomana a las afueras de la capital, Port Moresby.
Una mujer cómplice de los reclusos fingió ser una abogada para entrar al penal con armas que entregó a los presos.
Entre los fugados se halla William Kapris, uno de los criminales más notorios del país y condenado por atracos a bancos, secuestros y el asesinato de un policía.
Sucesos como éste no son nuevos en Papúa Nueva Guinea, donde hace un mes se escaparon hasta 70 internos de otra prisión cerca de Port Moresby, y el pasado septiembre se produjo otra fuga aprovechando que los guardias llegaron tarde al trabajo y que la Policía estaba ocupada vigilando un partido de rugby entre la selección nacional y Australia.
La policía papuana indicó que sus agentes buscan a los fugados y que el incidente no pondrá en peligro a Clinton, que llegará mañana al país antes de viajar durante el fin de semana a Australia y Nueva Zelanda dentro de su gira por Asia y Oceanía.
Estados Unidos considera a Papúa Nueva Guinea como un país "de alto riesgo" por su falta de control fronterizo.