Las fuertes lluvias que azotan a la mitad de los departamentos del país, obligaron al Gobierno Nacional a ordenar la activación inmediata de los Comités de Prevención de Emergencias con el fin de atender a más de 60 mil personas afectadas en 49 municipios del país.
El plan de choque del Gobierno busca evitar que se repita la tragedia de la primera ola invernal del año, que se agudizó entre abril y mayo pasados, la cual dejó un saldo de 9 muertos, 32 heridos, más de 10.000 casas destruidas y 100.000 damnificados.
Esta vez, el saldo supera el número anterior de personas afectadas, y viviendas destruidas y averiadas. Las inundaciones más graves ocurrieron en municipios de los siete departamentos de la Costa Atlántica, los del Eje Cafetero, Arauca y Nariño.
Aunque la situación no es tan grave como la del primer semestre del año, ya se presentó una víctima mortal en la ciudadela de La Libertad, Cúcuta, en donde se desplomó el techo de una vivienda mientras sus ocupantes dormían. En la ciudad se continúan presentando inundaciones en varios barrios.
Según los reportes del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, Ideam, las lluvias serán intensas y se prolongarán hasta mediados de diciembre. De igual forma, los reportes alertan sobre el crecimiento de los caudales de los principales ríos del país, que se encuentran en el punto más alto de los últimos ocho años.
La prolongación de la temporada de lluvias y los antecedentes en materia de tragedias anunciadas durante la ola invernal obligaron al Gobierno a acelerar los esfuerzos tanto para mitigar los daños causados como para prevenir consecuencias más graves.
Luz Amanda Pulido, directora de la Oficina de Atención y Prevención de Desastres, notificó a las entidades gubernamentales, Fuerzas Armadas y sistemas de emergencias, para que tomen las precauciones necesarias ante la temporada invernal.
Otros casos
En Cartagena el hecho más dramático se registró en el cerro de La Popa, en donde las precipitaciones han generado graves desprendimientos que han afectado los barrios ubicados en sus faldas.
En Barranquilla, alrededor de 1.800 familias resultaron perjudicadas tras las lluvias con vientos huracanados que se registraron en los últimos días. Más de 20 casas se quedaron sin techo y otras tantas perdieron las paredes al ser arrasadas por la fuerza de algunos arroyos desbordados.
Por otro lado, en Montería, Córdoba, las fuertes lluvias, que duraron aproximadamente cuatro horas, dejaron 1.400 familias damnificadas, inundadas varias calles y aproximadamente 20 barrios.
Asimismo, en Bogotá también se empiezan a notar los estragos del fenómeno climático. Las lluvias provocaron el colapso de tres casas, una en Ciudad Bolívar y dos en Suba, y causaron varias emergencias en diferentes localidades.
En Bello, San Vicente, Medellín y Venecia (Antioquia) doce casas quedaron totalmente destruidas, 18 afectadas y 15 más fueron evacuadas en las últimas horas.
Se reportó también la destrucción en el barrio Adolfo Paz, entre Medellín y Bello, de seis viviendas, que estaban habitadas por 21 personas.
En la región de Urabá se mantiene la alerta naranja, en especial para los municipios en las áreas de influencia de los ríos Magdalena, Cauca, Atrato y Nechí.
Otro departamento afectado es Santander, donde las fuertes lluvias han dejado cuatro casas destruidas, tras un deslizamiento de tierra que se produjo en el sector ubicado sobre la vía que de Bucaramanga conduce a Barrancabermeja, en zona rural del municipio de San Vicente de Chucurí. Otras seis viviendas del sector del Tulcán están a punto de colapsar.
En Buenaventura, por ejemplo, con recursos provenientes del Fondo Nacional de Calamidades, la Dirección de Prevención y Atención de Desastres envío ayuda por valor de 80 millones de pesos, que tienen como destino 1.500 familias que resultaron afectadas por inundaciones y vendavales.
Los insumos consisten en materiales para construcción, tejas y alimentos que serán distribuidos por el Comité Local de Prevención y Atención de Desastres, CLOPAD, de este puerto sobre el Pacífico Colombiano.
Atención a desastres
De acuerdo con la directora de la Oficina de Atención y Prevención de Desastres, Luz Amanda Pulido, se están realizando planes de fortalecimiento de recursos y de personal para poder atender las emergencias que se generan a causa de las lluvias. De igual forma se les ha exigido a los comités de prevención de emergencias que comiencen a funcionar y que tomen las medidas para poder prestar la ayuda necesaria. “En el Sistema Nacional de Emergencias estamos preparados, cada entidad tiene claro qué va hacer, y aquellas que tienen falencias en recursos están uniendo esfuerzos con otras entidades para conseguirlos”, aseguró Pulido.
Asi fue la primera ola invernal
En el primer semestre de este año se registró una temporada de lluvias bastante fuerte que azotó decenas de municipios y veredas en todo el país y provocó el aumento del caudal de los ríos Magdalena y Cauca. Otros casos se registraron por situaciones similares con los ríos Bogotá y Nechí. Municipios como Puerto Salgar, en el departamento de Cundinamarca, y Honda, en el departamento de Tolima, fueron decretados en alerta roja, y en otros como La Dorada, municipio del departamento de Caldas, se declaró alerta naranja debido a que la salida del cauce del Magdalena amenazaba a más o menos 40.000 personas.
Las zonas más afectadas fueron Nariño, Antioquia, Cundinamarca, Valle del Cauca, Caldas y La Guajira. El ministro de Protección Social, Diego Palacio, informó que la cifra de damnificados ascendía a 100 mil personas, 9 muertos, 32 heridos y la destrucción de alrededor de 360 casas y unas diez mil más dañadas.