Hasta ocho países europeos fueron "cómplices de las detenciones ilegales", y las "torturas" que habría llevado a cabo la Agencia Central de Investigaciones (CIA) de EE.UU. en sus programas secretos dentro de la lucha antiterrorista, según un informe difundido por Amnistía Internacional (AI).
El informe "Open secret: Mounting evidence of Europe’s complicity in rendition and secret detention" ("Secreto revelado: la prueba creciente de la complicidad de Europa en las entregas y detenciones secretas") acusa directamente a ocho países europeos: Alemania, Italia, Lituania, Macedonia, Polonia, Rumanía, Suecia y Reino Unido.
En concreto, AI hace mención a episodios como la implicación de autoridades británicas en la detención y maltrato de extranjeros en Reino Unido y en el que estarían implicados los servicios de inteligencia, o bien la connivencia del Gobierno alemán en la detención del sirio Muhammar Zammar, interrogado mientras era detenido ilegalmente.
Sobre Italia, el informe apunta que dejó en libertad por inmunidad diplomática a agentes italianos acusados de torturar a Abu Omar, posteriormente devuelto a Egipto por la fuerza.
AI lamenta que esos países europeos "ni siquiera han admitido" todavía que tienen "responsabilidad compartida" de "torturas, detenciones ilegales y desapariciones forzosas".
"Se trata de abusos cometidos en suelo europeo. Simplemente no podemos dejar a Europa sumarse a Estados Unidos como zona libre de culpa", ha afirmado el director de la oficina de Amnistía Internacional ante la UE, Nicolas Berger.
La organización defiende que la Unión Europea "debería apoyar investigaciones independientes y hacer presión a todos los Estados miembros para que las víctimas de los programas ilegales se resarzan en la justicia".
Entre las ilegalidades que destaca el informe está el hecho de que el Gobierno británico conociera que EEUU utilizaba suelo británico para vuelos secretos de la CIA.