“Muchos, pero no todos, quieren la cabeza del presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), y seguirán intentando descabezarlo para tratar de desestabilizar lo que estamos haciendo con los nuevos proyectos, ya que no les conviene este régimen de contratación, porque no podrán renegociar y tratar de imponer sus condiciones en los contratos”.
Así lo señaló el propio presidente de la ANI, Luis Fernando Andrade, al explicar que no abandonará la locomotora de la infraestructura, sino que por el contrario contará con un refuerzo para alimentarla y acelerar su marcha. “Aquí nada cambiará, los contratos hay que cumplirlos y las obras se pagarán una vez se ejecuten”, señaló.
Su posición obedece a una información errada en la que se daba por descontado que el viceministro de Transporte, Javier Alberto Hernández López, lo reemplazaría y que, si bien no dejaría la entidad, se mantendría en la ANI como estructurador de proyectos en un cargo de asesor.
Algo muy distinto le confirmó a El Espectador la ministra de Transporte, Cecilia Álvarez-Correa Glen, al señalar que Andrade no sólo tenía su respaldo sino el del presidente Juan Manuel Santos, por considerar que es un hombre que ha mostrado resultados y con quien se puede confiar en que seguirá trabajando en el desarrollo de la infraestructura que requiere el país.
La funcionaria indicó que sus palabras fueron malinterpretadas. “Fue el propio Andrade quien en una charla con el presidente Santos pidió al mandatario la creación de una dependencia para que se encargara de buscar una salida a los problemas de las concesiones, lo que le permitiría concentrar su tiempo en el desarrollo de la Cuarta Generación de Concesiones (4G), un programa para desarrollar 30 proyectos que tendrán un costo de $47 billones”.
Para ello se creará una vicepresidencia contractual en la ANI, que sería comandada por el viceministro Hernández y que manejaría temas como la Ruta del Sol y la doble calzada Bogotá-Girardot, entre otras de las 25 concesiones que tienen problemas delicados por los cuales no ha sido posible iniciar, avanzar o culminar las obras y que afectan, sin duda, el desarrollo económico del país.
Andrade, quien se incorporó al equipo de las locomotoras del presidente Santos en 2011, logró la construcción de 204 kilómetros de doble calzada el año pasado y para este año tiene proyectados 300 kilómetros. Esta ejecución es el triple de lo que se hizo en el gobierno anterior, sin embargo, el directivo considera que para que el país borre el atraso en materia vial se requiere invertir el 3% del Producto Interno Bruto durante los próximos 10 años. En una primera etapa se ejecutarán $47 billones, pero se requiere de una ola similar entre 2019 y 2024, recalcó.
El exconsultor de la firma McKinsey durante 25 años sostuvo que lo acordado con el presidente Santos, quien lo trajo a su gobierno, fue una nueva vicepresidencia para que se enfoque exclusivamente en casos complicados en los que esté en riesgo el servicio público o el patrimonio de la Nación debido a demandas.
Andrade dijo que con la puesta en marcha del programa 4G muchas empresas internacionales han mostrado su interés en los proyectos, lo que sin duda despierta incertidumbre entre las compañías locales porque podrían verse desplazadas, una de las razones por la cual lo están atacando. Sin embargo, esta situación se ve contrarrestada gracias a la asociación de las grandes firmas extranjeras con socios locales, explicó.
La ministra Álvarez-Correa Glen cree que el balance de los dos años de Andrade al frente de la ANI es altamente positivo, ya que logró destrabar procesos de las 25 concesiones, 10 de las cuales hacen parte de la primera generación, dos de la segunda y el resto de la tercera, además de estructurar 30 proyectos de cuarta generación de concesiones, que trasladan más riesgos a los constructores, y la expedición de la Ley de Asociaciones Público-Privadas (APP), lo que permitirá que los privados propongan proyectos y los financien.
Hoy se reunirán los 10 precalificados del corredor Mulaló-Loboguerrero para firmar un acuerdo ético que permitirá el desarrollo de un proceso licitatorio transparente. Asimismo, en lo que resta de julio se abrirá el proceso de precalificación para los aeropuertos del Eje Cafetero y el Ernesto Cortissoz de Barranquilla. Además esta pendiente la apertura de la licitación de los primeros corredores del programa 4G.
Una de las vías que tendrá en sus manos el viceministro de Infraestructura es la Ruta del Sol, un corredor de 1.071 kilómetros que conectará el interior del país con la costa Caribe en tan sólo 10 horas, pero que por ahora ésta sumido en un mar de problemas que incluye la dificultad para la compra de predios, la expedición de licencias ambientales, las consultas con las comunidades y el traslado de un tramo de un oleoducto.
La doble calzada Bogotá-Girardot también será prioridad para el viceministro, obra que ya debería estar operando pero en la que persisten algunos problemas de predios que impiden la conclusión de los trabajos. Uno de los retos es lograr que esta obra esté lista en lo que resta del año.
Otro dolor de cabeza será la concesión Briceño-Tunja-Sogamoso, vía que presenta problema de predios y que también debería estar operando.
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@Jairochacong