Ser diagnosticado de cáncer se ha convertido en uno de los temores más grandes de cualquier ser humano. La enfermedad se ha vuelto sinónimo de muerte, a pesar de los conmovedores y valientes testimonios, cada vez más frecuentes, de personas que logran ganarle la batalla a este mal que amenaza con propagarse rápidamente alrededor del mundo.
La implementación de novedosos tratamientos, la creación de poderosos medicamentos, los beneficios de terapias complementarias, como la bioenergética o ayurvédica, y los resultados de investigaciones que alertan sobre el consumo de ciertas bebidas o alimentos que podrían contribuir a prevenir la aparición de esta enfermedad, se han convertido en herramientas indispensables para mejorar la calidad de vida de los pacientes e incluso lograr que el cáncer desaparezca por completo de su organismo.
Cada año, el 4 de febrero, la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra el Día Mundial contra el Cáncer e invita a los gobiernos a fortalecer sus programas de atención y prevención. Este año los niños y el sobrepeso se han convertido en el eje central de esta campaña, pues estudios recientes realizados por esta entidad han demostrado que la obesidad infantil contribuye al desarrollo de ciertos tipos de cáncer en la adultez y cada año causa la muerte de cerca de 274.000 personas diagnosticadas con esta enfermedad.
El propósito de la OMS no es sólo dar a conocer las cifras, que se prevén van a aumentar para el año 2030 (se pasará de 7,9 millones a 11,5 millones de defunciones anuales), debido a factores como el crecimiento demográfico y el envejecimiento de la población. También busca informar de los mecanismos efectivos que existen para su prevención. Por ejemplo, el 40% de los cánceres puede evitarse con una dieta sana, actividad física y no consumiendo tabaco, el cual produce cáncer de pulmón, laringe, boca, páncreas, vejiga, estómago, hígado, riñón, entre otros.
Lo cierto es que esta campaña de concientización se ha convertido en un llamado de alerta y en una luz de esperanza para los países, que cada vez comprenden mejor el mensaje de la OMS: “Sólo si trabajamos unidos lograremos ganar la batalla por la vida”.