Andrés Muñoz, cirujano oncólogo especializado en gastroenterología, y quien trabaja con la Clínica del Country en Bogotá, recuerda que en su época como estudiante de esta especialidad en el Instituto Nacional de Cancerología, las personas que sufrían cáncer de colón tenían entre un 60 y 70% de posibilidades de sobrevivir si su tumor era detectado a tiempo. Hoy, gracias al avance de las tecnologías diagnósticas, de tratamientos como la quimio y radioterapia, y técnicas quirúrgicas, el doctor Muñoz puede prometer a sus pacientes posibilidades de sobrevida por encima del 95%.
Pero, como lo advierte Muñoz, sobrevivir a este tipo de tumores depende de un diagnóstico oportuno: “Esa posibilidad de sobrevida disminuye al 20% a quien se le detecta el cáncer de colon en estados avanzados de la enfermedad, cuando ya ha hecho metástasis a su hígado o pulmones”.
El cáncer de colon es uno de los tipos de cáncer más frecuentes entre los colombianos. Aunque su aparición está fuertemente ligada a un componente genético, el estilo de vida occidental, en el que se consumen una alta cantidad de alimentos refinados, parece ser el responsable de un dramático incremento en el aumento de su incidencia. Uno de los argumentos para sospechar de la alimentación es que en tribus africanas, donde las dietas son más rudimentarias y no hay consumo de este tipo de productos , la existencia del cáncer de colon es casi nula.
“Aparentemente, el cáncer de colon comienza a hacerse tan frecuente como el cáncer de estómago, que tradicionalmente ha sido uno de nuestros grandes problemas”, comenta Muñoz, quien en una semana puede llegar a operar entre tres y cuatro pacientes con este diagnóstico, “no creo que lo sobrepase pero está creciendo de manera inusitada”.
Para el especialista, todo aquel que note un cambio de su “ánimo intestinal”, observe sangre en la deposición, debe acudir al médico para que se descarte la presencia de un tumor. Asimismo, toda persona por encima de 50 a 55 años de edad debe practicarse una colonoscopia (examen de su intestino) de manera preventiva.
Un requisito que además debe cumplir cualquier paciente con antecedentes en su familia de este tipo de tumor. Pese a las sospechas que recaen sobre el estilo de vida como responsable del aumento de casos, el cáncer de colon tiene un importante componente genético. “Cuando un familiar tuvo este cáncer antes de los 40 años, es bastante probable que el paciente pueda tener un síndrome heredo-familiar, una alteración genética, que lo hace altamente susceptible de desarrollar un cáncer colorrectal”, advierte Muñoz.
Aunque por ahora la única alternativa para los pacientes con riesgo familiar de sufrir cáncer de colon es una vigilancia periódica de su estado de salud, recientes descubrimientos científicos abren la posibilidad de nuevos y mejores tratamientos que ayudarían a cortar esa cadena hereditaria.
Esta semana, un grupo internacional de científicos descubrió la importancia del gen CDK8, asociado a casi la mitad de los cánceres de colon. Las conclusiones de la investigación, publicadas en la revista Nature, señalan que este gen aparece sobreactivado en muchas células cancerígenas de colon.
Según Josep Tabernero, del Hospital Vall d’Hebron, de Barcelona, el gen CDK8 genera una proteína que resulta ser un factor clave para la transformación de una célula benigna al estado de maligna y su proliferación.
“Al haberse descubierto que el gen CDK8 es un oncogen, se podrían hacer intervenciones terapéuticas que bloquearan este interruptor, es decir, que no se encendiera y estuviera siempre apagado”, comentaron los investigadores a la agencia EFE.