Es una revelación que no es de extrañarse, en vista de la manipulación que se da a los cajeros, teniendo en cuenta que el dinero por obvias razones es altamente contaminado y contaminante al ser «campeón» en cuanto a la presencia de microorganismos y bacterias nocivas.
Pero no solo los cajeros electrónicos se disputan los millares de bacterias con los sanitarios, existen cantidad de lugares, superficies y objetos, con las que tenemos contacto a diario, que también son altamente contaminados: teléfonos públicos, pasamanos de buses, teclados de computadores, pomos y manijas de puertas, asientos de buses o salas de espera y los populares «celulares minuteros» que son en extremo contaminados y que no solo tienen contacto con las manos, igual con la cara…
Con el estudio de las obsesiones y fobias, Freud elaboró la teoría de las neuropsicosis de defensa, en la que explica que el psiquismo a veces utiliza mecanismos de defensa contra representaciones intolerables. Con esto quiere decir que las fobias y las obsesiones, además de la histeria y la psicosis, son enfermedades causadas como solución a un temor.
Importante entonces no incurrir en obsesiones, pero tampoco en el descuido de entrar en contacto con superficies y objetos contaminados y no tener higiene de manos, o recurrir a los prácticos y eficientes productos como el gel antibacterial, que elimina la gran mayoría de gérmenes , mientras accedemos al correcto lavado de manos.
Mientas se tenga las manos sucias, se debe tener el cuidado de no manipular o ingerir alimentos, llevar los dedos a la boca, «restregar» los ojos, no subestimar a los microorganismos, que pueden causar todo tipo de problemas, exponiéndonos a adquirir enfermedades de tipo gástrico, respiratorio, dermatológico, oftalmológico, fácilmente transmisibles por medios contaminados.
¡Cuestión de prevención!
Por Jogafi