El gigante farmacéutico británico GlaxoSmithKline (GSK), declarado culpable de corrupción, fue multado por un tribunal chino al pago de 3.000 millones de yuanes (Eur 380 millones, US$ 500 millones) y su expresidente condenado a una pena de prisión, indica el viernes un medio estatal.
El expresidente de GSK en China, el británico Mark Reilly, y "otros responsables" fueron condenados a penas de prisión "de dos a cuatro años", informa la agencia Xinhua.