Por el incremento de las lluvias en la cuenca alta del Río Bogotá, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) dispuso el cierre parcial de las compuertas de los principales abastecedores de éste afluente.
Los embalses El Sisga (ubicado en Chocontá) y el Tominé (situado en Guatavita) presentaron durante este mes de octubre aumento en los niveles normales. La CAR empezó a tomar medidas preventivas al respecto como el fortalecimiento de los jarillones en las riberas del Río Bogotá y el control de los volúmenes de las respectivas represas que lo alimentan.
De acuerdo a Humberto Hernández, de la red de meteorólogos de la CAR, fue necesario bajar estos embalses para quitarle presión al río y controlar el volumen de sus aguas. “En el embalse El Sisga el volumen de este caudal ha crecido notablemente, por lo que ha sido necesario trabajar de manera conjunta con la Empresa de Energía de Bogotá, pues ellos mediante un sistema de bombeo podrán controlar la creciente de estos dos afluentes”.
“En estos momentos los niveles de los caudales están subiendo, necesitamos regularlos para que así las bombas funcionen. Por esta razón, estamos utilizando una red de monitoreo en tiempo real para estar pendientes de la evolución de estos los embalses”, explicó Hernández.
El estado de los embalses en millones de metros cúbicos (Mm3) al día de hoy es:
Sisga: 62 Mm3 (69% de su capacidad total).
Tominé: 415 Mm3 (60% de su capacidad total).
Los embalses del Tominé y Sisga continúan con su descarga cerrada.
Los niveles del Río Bogotá están hasta la fecha así:
Estación Saucio: (Chocontá): 1,17 metros.
Estación Florencia (Gachancipá): 2,97 metros.
Estación Tocancipá: 3,62 metros.
Estación Puente Cundinamarca: 3,74 metros.
De esta manera la primera autoridad ambiental del departamento está tomando medidas frente a la reciente ola invernal que está afectando no solo a la región sino a todo el territorio nacional.
Daniel Camargo, colaborador de Soyperiodista.com