El anuncio de la canciller María Ángela Holguín, de reabrir una embajada en Indonesia y oficinas conjuntas con Perú y Chile en Vietnam y Tailandia, acerca más el país al Pacífico.
Desde 2008 el país aceleró el proceso para estrechar conexiones con el continente asiático. Primero, para atraer inversión y, segundo, para aumentar el comercio bilateral —buscando ganar mayor independencia de Estados Unidos y Venezuela—. Pero a pesar de los esfuerzos, la participación de estas economías sigue siendo baja y hoy su participación es inferior al 8% de las exportaciones totales del país.
Para mejorar esos números, el Gobierno Nacional insiste en su política de diversificar las relaciones políticas y comerciales del país. Bajo esa perspectiva, la ministra de Relaciones Exteriores, María Ángela Holguín, anunció el pasado viernes que Colombia reabrirá su embajada en Indonesia y que tendrá una nueva oficina comercial en Singapur. Asimismo, planteó la posibilidad de abrir “oficinas conjuntas” con Perú y Chile en países como Vietnam o Tailandia.
En ese mismo sentido, Colombia insiste, conjuntamente con Panamá y Costa Rica, en ingresar al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), del que ya hacen parte México, Perú y Chile, tres aliados estratégicos de Bogotá.
Hasta ahora los datos más llamativos en la relación bilateral son los que tienen que ver con China (ver nota ‘A US$10 mil millones llegará comercio con China’). A noviembre de 2010, el envío de mercancías a China fue de US$1.874 millones, lo que representa un crecimiento del 127,5%, comparado con las cifras registradas en el mismo período de 2009.
De otro lado, las que tuvieron como destino Japón llegaron a US$457 millones, un incremento de 50%, mientras que las ventas a Corea del Sur sumaron un monto de US$304 millones, es decir, un aumento de 216,1%. En el caso de India, el envío de mercancías registró una suma de US$352 millones, 13,9% de crecimiento.
Asia busca en Colombia materias primas, alimentos y su biodiversidad. Pero, según el director de la Cámara Colombo-Japonesa, Juan Carlos Mondragón, “no tenemos una base exportable en los volúmenes que estos países necesitan, mientras que ellos nos inundan los mercados de productos. Aunque se debe reconocer que la estructura exportadora está cambiando”.
La división de investigaciones del Banco BBVA asegura que “es fundamental que Colombia alcance el ingreso al Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (Apec), del que Chile, Perú y México son miembros. Las economías emergentes de Asia lideran la dinámica de recuperación mundial”.
El proceso no ha sido fácil, sobre todo por la imagen negativa que el país carga por el narcotráfico. A esto se sumó el asesinato en Colombia en 1992 del ciudadano japonés y vicepresidente de la multinacional Mazda.
Afirmar que existe una relación comercial fluida entre Colombia y estos países es apresurado. Así lo demuestran, según cifras de Proexport a agosto de 2010, los déficit en la balanza comercial bilateral con China (-US$2.203 millones), Corea del Sur (-US$323 millones), India (-US$126 millones) y Japón (-US$350 millones); situación diferente se presenta con Indonesia, con el que se tiene un superávit (ver infografía).
Sin embargo, en el caso japonés se ha logrado el cierre de las negociaciones del Acuerdo para la Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (Apri), otro de Doble Tributación y se está a un paso del EPA.
Por su parte, con el gigante China se logró la participación de empresarios colombianos en Expo Shanghái y el Gobierno tiene la intención de abrir una macrocámara colombo-china. En cuanto a las relaciones con Corea del Sur, se están iniciando las negociaciones para cerrar un TLC con ese país.
Para el director de la Cámara Colombo-China las cosas van por buen camino: “Hace diez años el país exportaba a Asia US$384 millones, hace cinco años US$1.560 millones y en 2009 US$2.142 millones, es decir, un crecimiento superior al 230% en menos de 10 años”.
Agregó, además, que hay planes de inversión en el sector petrolero a través del ingreso de Sinopec, que adquirió los activos de la empresa americana Omimex, y de la adquisición de Emerald Energy por parte de Sinochem.
Respecto a los proyectos de infraestructura está el caso de la empresa estatal Hydrochina, que planea revitalizar el transporte por el río Magdalena mediante proyectos de diversa índole, entre los que se encuentran algunos en el campo hidroeléctrico.
Acerca del tema de concesiones, seis aeropuertos del noroccidente del país son operados por la empresa china Capital Airports Holding Company. Además, está el montaje de una planta de guantes en Cartagena y la presencia de compañías en el sector de las telecomunicaciones, como ocurre con Huawei o ZTE.
Si bien el país tiene como política exterior relanzar sus contactos con los países de Asia, como lo dijo la canciller colombiana, María Ángela Holguín, el pasado viernes en la capital de Camboya, Phnom Penh, deberá tomar medidas fuertes contra la corrupción y emprender políticas de desarrollo y competitividad.
Llamado a Colombia
De acuerdo con el embajador de Indonesia en Colombia, Michel Menufandu, “si Colombia está interesado en afianzar los lazos comerciales con Indonesia, debe mejorar las relaciones diplomáticas y el primer paso a seguir es abrir de nuevo la embajada en ese país”.
También aumentar la cooperación comercial, porque entre los dos países sólo hay suscrito un acuerdo sobre cooperación económica y técnica , firmado en 2001.
El representante dijo que en el mes de marzo se organizará una misión comercial para los empresarios colombianos en los sectores agroindustrial y muebles.
“El TLC es estratégico”
Según Hong Leong-Hoa, embajador de Corea en el país, la firma de este acuerdo es decisivo para Colombia por ser el primero con un país asiático.
Además, hizo un balance de las negociaciones: “Van cuatro rondas y dos minirrondas, a través de las cuales se ha progresado bastante, culminando 12 de los 22 capítulos en total. Nos falta la negociación de diez capítulos, que son temas como el acceso al mercado para productos agrícolas e industriales, defensa comercial y medidas sanitarias y fitosanitarias”.
Asimismo, el diplomático afirmó que “las relaciones comerciales entre ambas partes no han sido desarrolladas de manera suficiente y apropiada, en particular por parte de Colombia”.
“Con otros ojos”
Así considera Patricia Cárdenas, embajadora en Japón, que la nación asiática ha empezado a ver a Colombia. Según la diplomática, prueba de ello es que en diciembre se terminaron las negociaciones del Apri entre los dos países y asegura que “en éste se elaboró un marco jurídico que establece la libertad de transferencias de recursos, además empresarios colombianos recibirán del país asiático el mismo trato que les dan a los suyos”.
Cárdenas reconoce que son pocas las empresas colombianas en Japón, en comparación con el número de compañías japonesas en el país, 50 aproximadamente. Anunció que Tokio adelanta los trámites para importar del país mango y pollo, pero dijo que se debe avanzar en temas de seguridad alimentaria.