El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Conmoción e incredulidad

¿Por qué nos persiguen tanto? ¿Quién está detrás de todo esto? ¿Quién está interesado en hacernos daño? Esos son algunos de los interrogantes que navegan por las cabezas de Patricia Nieto y Lucas y Sergio López, esposa e hijos del exdiputado Sigifredo López.

17 de mayo de 2012 - 08:43 p. m.
PUBLICIDAD

Así se lo manifestaron a Fabiola Perdomo, la viuda del diputado Juan Carlos Narváez, quien habló con ellos ayer a primera hora, mientras López amanecía en el búnker de la Fiscalía en Bogotá.

Perdomo aseguró que tanto Patricia como los hijos están destrozados, pero que “es importante conocer la verdad con un fallo de la justicia”. Fabiola ha expresado desde el principio su incredulidad frente a las acusaciones, negándose a creer que Nelly Tobón, la madre de Sigifredo, haya perdido en vano parte de la memoria, y las pestañas de tanto llorar, por un secuestro que su propio hijo habría ayudado a planear y ejecutar. “Sigifredo no ha podido disfrutar de su libertad. Por eso es necesario que este asunto quede aclarado de una buena vez. Yo no creo que él haya tenido que ver”, dijo la viuda del presidente de la Asamblea.

La verdad es que la mayoría de los familiares de los diputados encuentra inverosímil la acusación de la Fiscalía. Pero al mismo tiempo creen que una verdad judicial les dará paz y tranquilidad. Por ejemplo, Carlos Alberto Orozco, hermano del diputado Nacianceno Orozco, afirmó públicamente que es necesario despejar dudas y que se conozca la verdad.

La vinculación con las Farc, como lo indica la Fiscalía, es para muchos de quienes han trabajado con López difícil de creer. Es cierto que López siempre ha apoyado a sectores populares, a los más necesitados, pero siempre sus proyectos políticos han estado dentro los principios del Partido Liberal. No obstante, desde su regreso a la libertad, los rumores nunca dejaron de circular por Cali. ¿Por qué se salvó él no más? ¿Por qué no sucumbió ese 18 de junio, al igual que sus compañeros, ante las balas de los guerrilleros? ¿Por qué los guerrilleros pedían justamente el despeje de los municipios vallecaucanos de Pradera y Florida, el bastión electoral de Sigifredo López?

El desconcierto es mayúsculo. Son muchos los sectores que no salen del asombro ante la situación que atraviesa este abogado de la Universidad Santiago de Cali, quien tiene un título de magíster en Criminología. Porque el dolor que ha vivido su familia ha sido profundo, y así lo han presenciado personas cercanas y lejanas a su entorno. Diego Arias, analista político, considera que la situación en la que están López y su familia es casi surrealista. ¿Permanecer secuestrado siete años mientras su madre, esposa e hijos sufrían por ello?

En Cali, la conmoción y la incredulidad ante estas imputaciones contra el dirigente liberal sólo continúan creciendo. Tanto quienes creen en la inocencia de Sigifredo López, como quienes lo miran con sospecha esperan que la justicia dé la palabra final sobre este asunto, y que la dé lo más pronto posible.

Temas recomendados:

Ver todas las noticias