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Cuando perder es ganar

Era la gran favorita. Sin embargo, no siempre los más opcionados se quedan con el primer premio y el sábado en la final del concurso inglés de cazatalentos (Britain’s Got Talent) eso fue lo que ocurrió.

31 de mayo de 2009 - 09:04 p. m.
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Susan Boyle, la cantante aficionada que surgió de las entrañas de una iglesia en Escocia, a pesar de ser el personaje más mediático del espacio televisivo y de tener una fanaticada numerosa, debió conformarse con un honroso segundo puesto.   

Su interpretación de I Dreamed a Dream, el tema del musical de Los miserables, que la lanzó al estrellato no fue suficiente para derrotar a un grupo de baile urbano llamado Diversity, que con una coreografía muy vistosa conquistó al público.

Los seguidores de Boyle lamentaron el triunfalismo, al que responsabilizaron de la ‘derrota’, pero aseguraron que la denominada ‘Sirena escocesa’ tiene ya un futuro asegurado en la música y que merece un reconocimiento más caudaloso que los US$159 mil que tienen en los bolsillos los once integrantes de Diversity.

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