La decisión de cerrar el puerto de Mamonal por parte de la Alcaldía de Cartagena, y que fue respaldada por el Ministerio de Ambiente, sacó a flote un problema aún más delicado: ¿por qué Cardique, una de las corporaciones que deben ejercer el control ambiental, había dado el visto bueno para las actividades en ese lugar?.
El pasado 17 de febrero, ante las quejas de un grupo de trabajadores de empresas aledañas al puerto donde se realiza embarque de carbón, la Alcaldía de Cartagena decidió realizar una visita de inspección y mediante un decreto ordenó el cierre indefinido del puerto. Según las autoridades, éste carece de barreras para controlar el material particulado proveniente de las zonas de almacenamiento de carbón, poniendo en riesgo la salud de los cartageneros.
Luego de tomar la polémica decisión, la mandataria local, Judith Pinedo, comentó a los medios de comunicación que “si Cardique otorgó un visto bueno al manejo ambiental del puerto de Mamonal, es inaudito que se estén presentando situaciones tan graves como las que se corroboraron durante la visita de inspección”.
“No puedo entender que si hubo una vigilancia ambiental sobre la empresa, se llegara a extremos como este. Si se hubiera hecho bien la labor, no tendríamos un cierre como este”, dijo Pinedo.