El general Fabián Narváez, jefe de la IV División del Ejército al mando de la zona, señaló que "estamos tratando de aclarar esa situación" que según las versiones habría ocurrido cerca del río fronterizo San Miguel.
"Estamos patrullando, estamos verificando en los lugares donde se produjo la información pero hasta esta hora no tengo confirmación" de que hayan ocurrido esos hechos, indicó. Explicó que en esa zona están ubicados "dos destacamentos militares" para control fronterizo.
Mauricio Gallardo, director del programa de fronteras de la entidad Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) , dijo que tres botes ecuatorianos con "entre seis y siete personas" a bordo fueron interceptados en el río San Miguel y permanecieron retenidos por "casi cuatro horas" por soldados del Ejército colombiano.
"Ellos (militares colombianos) habían procedido a orillarles al lado ecuatoriano… (y) habrían procedido a amarrarles y a interrogarles", indicó.
La denuncia se realizó sobre la base a testimonios de "testigos presenciales" y miembros de la red fronteriza de paz de la APDH presentes en el sector, y la organización presume que trataban de "interrogarles sobre los grupos armados irregulares que andan por la frontera".
"Esto se constituye una nueva incursión del ejército colombiano y evidentemente en una violación de los derechos humanos", declaró.
En tanto, la oficina en Quito de la entidad no gubernamental Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (ALDHU) denunció otro incidente en la misma zona fronteriza.
"Dos escuadras del ejército colombiano, integradas por aproximadamente 30 efectivos cruzaron el río San Miguel frente a la cooperativa 18 de noviembre, internándose en territorio ecuatoriano, procediendo a allanar unas 40 fincas de campesinos ecuatorianos" , afirmó el secretario de la ALDHU, Juan de Dios Parra.
Añadió que el ejército colombiano retuvo a "mujeres y hombres, manteniéndolos amarrados, sometiéndolos a golpizas y torturas".
Ecuador y Colombia comparten una frontera de 640 kilómetros, en buena parte de la cual, del lado colombiano existen grupos armados ilegales, que incursionan en suelo ecuatoriano para escapar del asedio militar en su país, descansar o buscar provisiones.