El camino señalado y acompasado con tambores, xilófonos y platillos nos llevó hasta la alcaldía en donde nos esperaba el burgomaestre que hizo entrega de las firmas hasta ahora recogidas en el municipio por parte de las estudiantes. Manifestó como solución de fondo a la sedimentación del río Meta la protección de la parte alta de la gran cuenca hidrográfica. Su postura coincide con una de las propuestas del referendo referida a la protección de los ecosistemas esenciales para el ciclo hídrico del país.
Partimos con el sol a cuestas despedidos por los niños Guardianes Defensores de la Vida y del Agua, a tan emotiva fiesta se sumaron los periodistas locales que tanto bien le han hecho al referendo a la hora de sensibilizar a la comunidad en el marco de la recolección de firmas, tal como se lo han propuesto las más de mil organizaciones ciudadanas involucradas en esta causa.
Un rato después el motor del yate expiró en medio de tanta exuberancia, tal vez maravillado por los delfines. Por eso desembarcamos justo en una extensa isla señalada por banderines que indican a las avionetas el punto en donde deben lanzar el veneno, evidenciando el cambio de vocación de la tierra, la tala indiscriminada y la contaminación del río con agroquímicos. A la postre fue interesante el incidente porque pudimos sentir la alarmante situación del Río Meta y reconfirmar que la solución a esa grave sedimentación no es su canalización para efectos de navegabilidad sino la recuperación de la cordillera andina donde nacen sus afluentes.
A favor de la corriente la embarcación se dejó llevar por la fuerza de los pocos caballos de fuerza que relinchaban en el motor de repuesto. A medio camino nos encontró el nuevo yate que en breve nos llevó a Cabuyaro en donde el alcalde y su comitiva nos dio la bienvenida a la vez que manifestó su apoyo al Referendo. La firma en la planilla da certeza de su compromiso.
Lastimosamente la varada obligó a cancelar el Foro programado en Puerto Gaitán, a donde arribamos en medio de una cruda tormenta, de esas frecuentes que suelen frecuentar a los llanos. El primer día de Navegación por el Meta permitió no solo consolidar comités e interpelar al país desde la región, sino también sumar autoridades municipales e identificar actores sociales, como los estudiantes que son definitivos en el Referendo por el agua y la Vida.
No hubo tiempo para conocer Gaitán, arribamos mojados y hambrientos, cansados y emocionados, preocupados y dispuestos. Cenamos, nos reunimos en la noche para hacer el balance, bebimos algo frío y nos fuimos a la cama. Al cabo de ese día ya no éramos dieciocho desconocidos, ahora sabíamos un poco más de los demás.
Subir a dieciocho personas, casi todas desconocidas, en un mismo yate, bajo idéntica rutina y condiciones; durmiendo en los mismos hoteles, comiendo idénticos platos; sometidos a las mismas jornadas de foros y charlas comunitarias… no es fácil, y por ende las navegaciones son experiencias personales que exigen de cada quien un gran sentido de tolerancia y humildad.
Y cómo no conseguirlo con la calidez expresa de los miles y miles de ciudadanos que se han sumado a esta iniciativa ciudadana, que no sólo busca una reforma a la constitución sino que por encima de todo pretende que a todos y todas las colombianas se nos permita comprender y participar activamente, desde donde estemos, por alcanzar la democracia del agua.