"En este momento el boom que hay en Puerto Gaitán es el petróleo, nosotros hemos detectado y hecho denuncias sobre la contaminación al río Manacacías y al caño Trampolín -insignia de nuestro municipio, en donde se ha vertido de manera irresponsable desechos de la producción petrolera" -dijo uno de los maestros del Colegio Jorge Eliécer Gaitán.
"Cada vez que hay un festival de verano o de la cachama lo único que dejan los turistas es basura que daña el medio ambiente" -agregó otro profesor. "Jomo Wabi se llama nuestro grupo ecológico del colegio, en lengua indígena traduce güio que es una culebra, dicen que donde hay uno hay agua y que esas lagunas nunca se secan" -aseveró un joven líder ambientalista a los fluvionautas del río Meta. La última aventura fluvial por los principales ríos del país.
CATENA MANOA se abrió paso entre las aguas del Meta hasta encontrar la arteria por la que nos desplazaríamos. En marcha, cada quien asumió la rutina entablada al cabo de dos días de navegación. Unos absortos en el paisaje, otros duermen, el indígena del grupo quien además es docente universitario se sumerge en el poporo y mambe, los fotógrafos tras los lentes. No pasó mucho para que las rutinas se volvieran una sola, contemplativa y privilegiada ante el galanteo de una familia de delfines rosados que justo en la desembocadura del Manacacías en el Meta nos ofrecieron una breve muestra de sus habilidades acuáticas. Tan solo les faltó firmar. "Esta es una de las especies más antiguas" -agregó el biólogo Andrés. Cada una, cada uno volvió a lo suyo, al menos hasta la comarca de San Miguel, cuarenta minutos adelante.
"Si no pagamos el agua la desconectan y así no se puede" -dijo un habitante a los navegantes, que aprovecharon la parada para recoger firmas y socializar el referendo cuyo plazo para entregar el millón y medio de firmas a la Registraduría vence el trece de septiembre.
Al medio día arribamos a Orocué, el sitio escogido por José Eustasio Rivera para inmortalizarse con La Vorágine. Varias cosas interesantes sucedieron en el foro. Por un lado la transmisión en directo del evento por parte de la emisora comunitaria potenció territorialmente el evento (este esfuerzo comunicativo es dirigido por un grupo de mujeres llamado AMOR), mucha gente nos manifestó luego haber escuchado el programa; otros tantos se acercaron al auditorio luego de sintonizar "Ecos de Orocué".
Policías ambientales, bomberos, estudiantes, indígenas, concejales…no hubo refrigerio para tanto bienvenido.
Luis Albeiro Enciso presidente de la Asociación de Pescadores de Orocué, manifestó que las fumigaciones al arroz y los cultivos ribereños han sido nefastos con el agua, atentando contra la producción pesquera y por ende contra la soberanía alimentaria de las comunidades. Al escucharlos, al verlos, al sentirlos, sabemos que la propuesta del referendo responde a una problemática real y concreta que exige soluciones inmediatas, distintas a la canalización del río Meta, a las privatizaciones y a los Planes Departamentales del agua impuestos por el gobierno central, que se están aprobando sin el sentir de las comunidades, sin ser consultadas. Es por eso que nuestra propuesta ciudadana y aún sin recoger el cincuenta por ciento de planillas distribuidas en todo el país, ya superó el millón de rúbricas, lo que pone de manifiesto su aceptación por parte de la ciudadanía.
Hay un mundo rural que exige ser escuchado, hay gente valiosa que desde la provincia, junto al río, en la maloca, está pensando este país y que demanda ser atendida. Esto queda claro con las navegaciones. Este es el espíritu del Referendo por el Agua.
Luego del foro, de la cena, de recoger firmas en el parque central, luego de todo eso cada quien volvió a lo suyo. Mañana partimos temprano a Santa Rosalía en el departamento de Vichada.