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‘Ecociudades’, la nueva cara

Bogotá y Medellín buscan que sus espacios públicos y medios de transporte se conviertan en opciones amigables con el medio ambiente. Jardines verticales, techos verdes y tranvías eléctricos harían parte del paisaje urbano.

29 de febrero de 2012 - 05:00 p. m.
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Verde en medio del concreto

En un par de años, usted podría caminar por las avenidas y ver que las fachadas de algunos edificios, antes ajadas, se han convertido en jardines verticales. Sí, así: edificios cuyas entradas están cubiertas por especies nativas que, mientras mejoran el espacio visual, atrapan carbono y ayudan a descontaminar la ciudad.

Ése es uno de los planes que tiene la Secretaría Distrital de Ambiente para que Bogotá sea una ciudad verde. Esta oficina se encarga de sancionar a las empresas privadas y públicas que no cumplen con las normas ambientales; sin embargo, los planes de Sandra Montoya, subdirectora (e) de Control Ambiental al Sector Público, siguen una premisa muy distinta: “menos garrote, más concertación”.

Por eso, Montoya busca que la secretaría, además de sancionar, convenza a las empresas de trocar sus espacios en zonas que aporten al mejoramiento ambiental de la ciudad.

“La idea es incrementar el área verde urbana a través de una estrategia con los particulares —dice Montoya—. Nosotros prestamos toda la asesoría necesaria”. No sólo las empresas, sino también los ciudadanos de a pie pueden aportar y aprovechar las zonas libres de su casa para plantar.

Además del proyecto de jardines verticales —que ya es una realidad en varias metrópolis de México, Inglaterra y España—, Montoya refiere otro más: los techos verdes. En la Secretaría de Ambiente se encuentra el proyecto piloto: un techo abrigado por plantas de todo tipo.

Hace falta, sin embargo, una implementación masiva y, sobre todo, dice Montoya, que los ciudadanos sean conscientes de la importancia de esos proyectos en su vida cotidiana. “Si lo hacen en esos países y nosotros somos el trópico, tenemos biodiversidad, ¿por qué no vamos a poder hacerlo?”.

Queda camino por recorrer, sin embargo. En Bogotá, la mayoría del parque automotor utiliza combustible fósil, que produce los más altos niveles de contaminación en la ciudad. La meta es, pese a todo, que Bogotá sea un ejemplo ambiental. “A veces parece un sueño —dice Montoya—, pero yo creo que sí se puede”.

Una metrópoli de parques

Medellín no es sólo Medellín. Además de su área urbana, la ciudad es casi una sola con los pueblos que la circundan y que componen el Valle de Aburrá: Envigado, Itagüí, Bello, Barbosa, Sabaneta, entre otros. De modo que, dice Aníbal Gaviria, alcalde de Medellín, es imposible pensar en una ciudad sostenible sin recordar el Valle de Aburrá.

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A principios de este año, Medellín y San Francisco ganaron el premio Sustainable Transport Award, entregado en Washington D.C., gracias a sus programas para mejorar los espacios públicos y crear medios de transporte más amables con el entorno ambiental.

“En términos de transporte sostenible —asegura Gaviria—, Medellín, no le quepa duda, es líder no sólo en Colombia sino en buena parte de América Latina”. Y la sostenibilidad seguirá en la agenda pública.

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¿Qué incluye? Hay tres proyectos bandera para los próximos cuatro años. El primero es la creación del Parque Central de Antioquia, “que busca consolidar una zona de conservación y protección de biodiversidad y corredores ecológicos alrededor de toda el área metropolitana del valle”, dice Gaviria.

El parque rodeará la ciudad y junto con el segundo proyecto, el Cinturón Verde Metropolitano, unirá a Medellín con los pueblos circundantes. ¿De qué se trata este cinturón en el que invertirán cerca de $500.000 millones? “Vamos a construir —cuenta Gaviria— un medio de transporte liviano, no contaminante, senderos, una ciclorruta, canchas, salones comunales, teatros, fuentes y parques infantiles”.

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A este proyecto se le suma un Parque Vial en la ribera del río Medellín que, además de recuperar parte del espacio público, permitirá conservar el río en buena salud. Algunas de las quebradas que se funden con la corriente principal se convertirían en parques lineales.

En transporte, Medellín tampoco se queda a la espera. Gaviria cuenta que construirán el tranvía de Ayacucho, un medio de transporte alimentado por electricidad, mientras que la implementación total del Metroplús le permitirá a la ciudad sacar de servicio cerca de 500 buses que utilizan combustible diesel.

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