De acuerdo con la página de internet "masrawy.com", esta asociación, que celebró recientemente su conferencia número 35 en El Cairo, lanzó la voz de alerta, aunque no se detallan las causas de esta epidemia de grandes panzas.
Para los egipcios y turistas es muy común ver en las calles de El Cairo a personas que, sin llegar a un gran nivel de obesidad, exhiben grandes barrigas, que según la asociación suponen un alto costo para las finanzas del Estado.
Algunos expertos en nutrición consideran que la mala dieta, así como una vida muy sedentaria, son las razones principales de este fenómeno en un país con casi 80 millones de habitantes.
La dieta de un egipcio promedio posee un alto contenido en calorías y proteínas, y está basada fundamentalmente en los apetitosos pero contundentes ‘ful’ y ‘tamiya’ (puré y croquetas de judías, respectivamente) y el ‘kushari’ (una mezcla de arroz, pasta, legumbres, cebolla y salsa de tomate).