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El hombre de los Willys

La historia de Álvaro Osorio Velásquez, apasionado a este y otro tipo de vehículos clásicos. Una pasión que ya está en el libro Guinness y que tiene asegurada su continuidad en otra generación.

13 de noviembre de 2011 - 08:00 p. m.
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Aquel día iba tarde para la cita. El señor Osorio aguardaba mi llegada para trasladarme a un evento. Una vez en el punto de encuentro una situación llamó mi atención. Un policía de tránsito se le acercó, temí lo que la mayoría de personas temen: un comparendo. Sin embargo, el uniformado, admirado por el vehículo, preguntó por él.

“Es un Ford Skyliner 1954 que era de mi padre. Y no tiene cinturones de seguridad porque no he conseguido unos que se ajusten”, le respondió don Álvaro. El policía, sin dejar de observar esta pieza de colección, procedió a despedirse.

Ya a bordo del Skyliner, preguntarle a Álvaro Osorio por su vehículo permitió descubrir que este era tan sólo uno de su colección. Aparte, dejó ver su pasión por los Willys, vehículos al alcance de quien quiera conocerlos.

¿Quién es Álvaro Osorio Velásquez?

Soy economista, tengo 46 años de edad. Trabajo en Samsung Electronics y tengo como afición los carros antiguos. Soy el presidente del club Willys Pasión, el cual congrega a un grupo de propietarios y aficionados de los Jeep Willys. Con el club llevamos más de cinco años participando en todos los Yipaos de Armenia, Calarcá y en los desfiles de autos antiguos a los que nos inviten.

He estado en los desfiles de la Feria de las Flores, en Medellín; en desfiles en Bucaramanga, Valledupar y Cali. No tenemos ningún ánimo de lucro, la idea es compartir con los amigos y disfrutar de nuestros carros.

¿De dónde nació esta pasión?

Viene de mi papá, quien tuvo para su uso personal varios de éstos. Un Ford 1938, un Pontiac 1946 y un Ford Skyliner 1954. Desde pequeño le ayudaba a arreglarlos, alcanzándole la herramienta y engrasándome con él.

¿Qué clase de vehículos colecciona?

Ante todo me gustan los Willys, por su versatilidad y por el club que tenemos, aunque también me fascinan las motocicletas y las camionetas Pick Up.

¿Cuántos vehículos tiene?


Tengo un Jeep Willys modelo 1948, un Ford Skyliner modelo 1954, estoy terminando de restaurar una camioneta Willys Pick Up modelo 1954, voy a empezar a restaurar una camioneta Ford Pick Up modelo 1928. También tengo una motocicleta Triumph modelo 1952, una Lambretta modelo 1963, una bicicleta Phillips inglesa de 1937, un Willys de pedales antiguos y varios objetos antiguos (surtidor de gasolina, lámpara, carros de colección, etc.)

¿Cuál es su vehículo más antiguo?

El más antiguo es el nuevo proyecto de la camioneta Ford 1928.

¿Cuál es el que más valor sentimental le representa?

El Ford Skyliner 1954. Fue en el que mis hermanos y yo aprendimos a manejar. Cuando murió mi papá me lo dejó y lo restauré completamente. Ya le otorgaron placas de clásico, tiene parte del techo en acrílico transparente y fue diseñado para poder observar desde adentro los rascacielos de Chicago. Es un cupé sin parales completamente original.

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¿Dónde los guarda?

El tema de la guardada de los carros es complicado, porque donde vivo sólo tengo un parqueadero y me toca conseguir en arriendo. Deben ser cubiertos y amplios, porque estos carros son grandes. Hay que dejarlos con pijama, ya que, como generan curiosidad, se le acercan, especialmente los niños, quienes quieren subirse y moverles lo que puedan.

¿Algún vehículo anhelado?

Quiero un convertible MG inglés de dos puestos modelo 1956.

¿Cuál fue el que más le costó adquirir en términos de complejidad?

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La camioneta Willys de platón, ya que son muy escasas debido a que todo el que tenía una le quitaba el platón y le colocaba estacas o furgón, básicamente para trabajo. Está quedando completamente original su mecánica y su exterior.

¿Hace cuánto empezó esta pasión?

Hace más de 20 años restaurando la motocicleta Triumph modelo 1952 de 650 cc. Le fui trayendo las piezas hasta dejarla original y creo que la mía y la de un señor de Buga son las únicas que existen en Colombia.

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¿Quién heredará sus vehículos?

Mi hijo Santiago, ya que es el que me ha acompañado en todas las aventuras y aprendió a manejar en el Willys, le gusta el tema y sabe mucho de carros.

¿Qué me puede decir de las otras personas en Colombia con su pasión?

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Usted logra conocer a personas muy interesantes. Cada pieza tiene una historia de familia o de adquisición que hace que todas las tertulias se centren en oír estos relatos mágicos. Hay unas personas en especial por el conocimiento, don de gentes y quienes han dedicado sus vidas a esta afición: Robert Moore, Carlos González, Mauricio Varela, Carlos Muñoz y Fredy Mendoza.

Quien quiera conocerlos

Los vehículos participan en dos ferias en Bogotá. Una se llama Antiguomotriz, que se lleva a cabo el último domingo de cada mes en La Candelaria. La otra se llama Vehiclásicos y es el primer domingo de cada mes. Se realiza en el centro comercial Bima, en la Autopista Norte.

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“En las dos ferias se reúnen personas que tienen repuestos, accesorios, revistas y vehículos antiguos para que todos los aficionados a este hobby encuentren lo que les hace falta para terminar o complementar sus reliquias o para comprar o vender sus clásicos”, aseguró.

En 2006 el Club Willys Colombia ingresó al libro de los Guinness Récords. “Participamos con la caravana de Willys más larga del mundo. Se trajo a una oficial inglesa del Guinness, quien certificó que se reunieron 354 Jeep Willys en Armenia”.

arico@elespectador.com

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