Santiago Camacho soñó durante el bachillerato con obtener el puntaje más alto del examen de Estado en el país. Un día cualquiera, empeñado en que tenía que convertir ese deseo en realidad, escribió en una hoja de cuaderno su gran anhelo y todas las noches miraba aquel pedazo de papel para darse ánimo y convencerse de que sucedería lo que tanto quería. Y así fue.
Este joven estudiante de la Institución Educativa CASD, del municipio de Montenegro, en Armenia, logró obtener el primer lugar en las pruebas del departamento de Quindío y convertirse en el bachiller con el Icfes más alto de Colombia, al sacar 81,55 puntos. No fue fácil. Tuvo que dedicarse a repasar fórmulas, a hacer ejercicios matemáticos y, sobre todo, a leer para fortalecer su comprensión de lectura.
Sus días los repartía entre la preparación para el Icfes y uno de sus hobbies: tocar la trompeta. Durante años este cuyabro perteneció a la Banda Sinfónica Juvenil de Armenia y se destacó por su sensibilidad musical. Su madre, Alba Patricia Castro, reconoce que es una persona inquieta y disciplinada.
Cuando Santiago Camacho recibió los resultados del Icfes y supo que había ocupado el primer lugar entre miles de estudiantes del país, se sintió orgulloso, pero a la vez sorprendido. “Me cambió la vida y sé que tendré muchas oportunidades”. Ahora, este joven se prepara para cumplir su siguiente sueño: convertirse en médico.