El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El pupitrazo de la Ley Forestal

La clase de Derecho de Interés Público también logró en 2007 el reconocimiento de derechos patrimoniales a parejas del mismo sexo.

19 de febrero de 2008 - 12:35 p. m.
PUBLICIDAD

Diez de los estudiantes más pilos, locuaces y con los mejores promedios de la carrera de Derecho de la Universidad de los Andes, trabajaron durante dos años en la elaboración de una demanda contra la Ley Forestal. Fueron muchas noches en vela y varios fines de semana sin salir a rumbear. Sin embargo, su dedicación fue recompensada el pasado 23 de enero, cuando la Corte Constitucional falló a su favor y declaró la inconstitucionalidad de la Ley.

Carlos García, uno de los promotores de la idea de abordar este tema en el Grupo de Derecho de Interés Público (G-DIP), reconoce que siempre esperó un resultado positivo, pues la estrategia jurídica era contundente: argumentar que la Ley se aprobó sin que el Gobierno realizara una consulta previa a las comunidades negras e indígenas sobre la suerte que correrían los terrenos de bosque en los que habitan.

Adicionalmente contaron con la asesoría de docentes, ambientalistas y abogados, quienes leyeron el borrador de la demanda y ayudaron a perfeccionarlo. Una vez la presentaron ante la Corte en junio de 2007, convocaron un foro al que asistieron representantes de las comunidades negras e indígenas y el ex ministro de Medio Ambiente, Manuel Rodríguez.

El éxito del encuentro motivó a universidades como la del Rosario y la Eafit, junto a organizaciones nacionales e internacionales, entre las que se encuentran la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente y Recoma de Chile, a apoyar la demanda.

Sin embargo, no fue el primer triunfo del G-DIP. En febrero de 2007 la Corte falló a favor de la acción que había interpuesto contra la Ley 54 de 1990 (que define el régimen patrimonial entre compañeros permanentes) y, en una trascendente decisión, reconoció los derechos patrimoniales de las parejas del mismo sexo en el país.

Este logro impulsó a Daniel Bonilla, profesor y director del equipo, a seguir abordando temas que afectan a las poblaciones vulnerables, tal como se había consignado dentro de los objetivos del G-DIP cuando fue creado. Al comienzo era una materia más, pero luego se convirtió en una alternativa que podían escoger los alumnos en vez del consultorio jurídico (requisito para graduarse). Pero no todos los que querían formar parte del G-DIP lo conseguían. Cada año, Bonilla evalúa a los interesados y escoge diez. Hasta hoy ya han pasado cinco generaciones de jóvenes que sueñan con que su trabajo tengan relevancia para el país.

La metodología

Para garantizar la efectividad de su labor, el G-DIP utiliza una técnica propia. Una vez definido el tema que tratarán en el año, se dividen en equipos para discutir la estrategia jurídica. Todos los miércoles en la tarde se reúnen y elaboran un documento que se convertirá en el borrador de la demanda.

El paso a seguir consiste en consultar la opinión de académicos y de una organización no gubernamental que domine el tema, quienes contribuyen a perfeccionar el texto. Luego lo presentan ante la Corte. Entre los temas que han tratado se encuentran los retos éticos y políticos de la investigación genética, la representación de las comunidades negras en las islas del Rosario y las minas antipersonales.

Los resultados del G-DIP están empezando a cobrar relevancia. Y en los últimos meses el profesor Bonilla ha recibido llamadas de estudiantes y colegas de otras universidades solicitando su asesoría. “Viajaremos a Cali, Barranquilla y Medellín —explica— para compartir nuestra experiencia y ayudar a otras instituciones a implementar su propio G-DIP”.

Entre tanto, el Gobierno va a presentar en marzo un nuevo proyecto de Ley Forestal para ser discutido en el Congreso. Los integrantes del G-DIP reconocen que esto significa que el debate se reabre en otros términos. Alejandra Azuera, asesora jurídica del grupo, concluye que lo que está sucediendo “es una dimensión más del alcance que puede tener el trabajo realizado por los estudiantes”.

Más allá de la crítica

Jaime Bernal Cuéllar

Abogado penalista

“La juventud está tomando conciencia de que debe participar en los aspectos sociales, políticos y económicos del país. Los estudiantes de las diferentes universidades no están únicamente criticando, están tomando las banderas para participar y ser escuchados con argumentos y demandas muy serios”.

Nuevos debates

Iván Cancino

Abogado

“Colombia necesita que crezca y se fortalezca la presencia de la juventud, pues genera desarrollo y crea debates interesantes a nivel jurídico y social. Soy el primero en aplaudir las iniciativas de los estudiantes que buscan con sus acciones poner en práctica lo que han aprendido para el bien del país”.

Mayor liderazgo

Jaime Lombana

Abogado penalista

“Las Universidades están obteniendo el control y la fiscalización sobre temas de interés nacional, lo cual es mucho más importante a que lo hagan entidades como la Procuraduría y Fiscalía. Hay un espíritu crítico de los estudiantes. Sin embargo, creo que se necesita más liderazgo por parte de las facultades de derecho”.

Ver todas las noticias