“El sistema financiero colombiano sigue mostrando una gran solidez y un comportamiento muy positivo”. Con esta frase el superintendente financiero, Gerardo Hernández Correa, está convencido de que Colombia pasó el examen en tiempos de un fuerte oleaje en la economía internacional el cual, según el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, se filtró en Colombia por los sectores de industria y agro.
Con el balance del sector financiero en sus manos —que registró ganancias por $16,7 billones durante el primer semestre de este año—, Hernández asegura que esta área de la economía tiene “municiones suficientes para acompañar el crecimiento del país sin mayores dificultades”.
Sumado a esto, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) realizaron una prueba de estrés al sistema financiero colombiano simulando la ocurrencia de escenarios extremos. “El resultado general de las pruebas fue que el sistema financiero nacional es resistente a choques externos extremos”.
Por ejemplo, cuenta el superintendente, Colombia pasó el examen en medio de un escenario donde los 100 mayores deudores del sistema incumplen con sus obligaciones y se requiere liquidez extrema a diferentes plazos.
Sin embargo, Hernández no descarta que la crisis económica mundial podría sentirse en el sistema “por vía de dificultades que se presenten por ejemplo en la estrechez de recursos externos de las entidades en sus operaciones de deuda externa” y también a través de una mora permanente de deudores como las grandes empresas.
Santiago Perdomo, presidente del banco Colpatria, comentó al respecto que el sistema financiero, gracias a las provisiones de recursos exigidas por el Gobierno recientemente, muestra gran fortaleza y consideró que está en capacidad de resistir importantes choques externos.
César Ferrari, exdirector del Banco Central del Perú y docente de la Universidad Javeriana, opinó que estos resultados del sistema se traducen en “utilidades gigantescas, mientras que el resto de la economía está raquítica. Cobran unas tasas muy altas y eso es grave en el caso de las empresas, porque a éstas se traslada la ineficiencia del mercado crediticio. Esto es un problema serio para la economía”.
El balance dado a conocer por la Superfinanciera reveló además que los establecimientos de crédito acumularon ganancias por $3,94 billones en el primer semestre, $400.000 millones más que en el mismo período del año pasado. De este monto, $3,42 billones corresponden a bancos.
En materia de cartera —que ya asciende a $228,9 billones—, la Superfinanciera asegura que ésta continúa presentando buen dinamismo, pese a que se evidencia una disminución en su tasa de crecimiento en las diferentes modalidades. No obstante, el superintendente sostiene que la “moderación de la cartera no va a impactar la economía” y que el crecimiento de la misma ha estado acompañado por un incremento en las provisiones de las entidades ligado a un aumento gradual de la cartera vencida ($10,6 billones).
“El crédito no está creciendo como venía haciéndolo; es más moderado y terminará aumentando por el orden del 14%. Además, la cartera vencida de consumo ha tenido un incremento”, comentó el presidente del banco Colpatria.
La Superintendencia mostró que por cada peso de cartera vencida, los establecimientos de crédito cuentan con $1,6 para cubrirlo. Esto significa que el nivel de cobertura asciende a 160%.
Al hablar de la solvencia de las entidades del sistema, Hernández explicó que los índices actuales (15,62%) son altos y están por encima del mínimo establecido (9%). “Esto permite tener tranquilidad sobre el comportamiento de las entidades”.
Durante el primer semestre de este año, 416.603 quejas fueron presentadas por los usuarios del sistema financiero. Esto significa que se efectuaron 32.632 más que entre enero y junio de 2011. La mayoría de las reclamaciones (el 74%) se concentró en los establecimientos bancarios.