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En Bogotá, once de cada cien menores trabajan

Entre 2009 y 2011 la cifra creció 40%. En ciudades como Bogotá se multiplicó casi por cuatro, y en Cartagena, por ocho.

23 de agosto de 2012 - 05:23 p. m.
En 2011 el 8,6% de los niños en el rango de 5 a 14 años trabaja, mientras que entre los 15 a 17 años era el 27,7%.
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En Colombia hay alrededor de 1’465.000 niños trabajando, lo que se traduce en que 13 de cada 100 menores se encuentran en esta situación, según reveló ayer el DANE. Si se hila más fino y se tienen en cuenta los menores que en 2011 se desempeñaron en oficios domésticos durante más de 15 horas a la semana, la cifra se elevaría a 1’743.000 niños “que trabajan en condiciones que vulneran su salud, su vida, su acceso a la educación y a la recreación”, como dice Ximena Norato, directora de la Agencia de Periodismo por los Derechos de la Niñez (Pandi).

Antes, lo que se sabía de esta realidad era lo aportado por la Gran Encuesta Integrada de Hogares de 2007 y 2009, según la cual, para este último año el país tenía 1’050.147 niños trabajando (en esos tres años la problemática había aumentado 34%). Pero, como ocurre en la actualidad, si se contaba a los menores involucrados en oficios domésticos, la cifra llegaba a 1’849.987.

Al mirar por ciudades el informe del DANE, salen a relucir datos que dejan entrever que el país está lejos de erradicar este problema. Por ejemplo: Bogotá pasó de tener un porcentaje de 2,8 niños trabajadores en 2009 a 11,3 en 2011 (once de cada cien menores). Y en Cartagena la realidad es peor: de 0,9 subió a 8%.

Montería es la ciudad con la mayor cifra de menores trabajadores (18,1%), seguida por Bucaramanga (14,4%), mientras que en el otro extremo están Santa Marta (4,6%) y Sincelejo (5,6%). Los hombres son, de lejos, quienes tienen una mayor incidencia, con un porcentaje de 16,6%, frente al 8,9% de las mujeres.

“Nos sorprenden estas cifras —dice Ximena Norato—, porque conocemos las labores serias que vienen realizando el Ministerio del Trabajo, la Organización Interamericana del Trabajo, el ICBF y muchas otras entidades que realmente están invirtiendo recursos humanos, técnicos y financieros para erradicarlo”.

Más datos desalentadores: el 25% de los niños que trabajan lo hacen guiados por un mito: que “el trabajo los forma y los aleja de los vicios”. “¿Y dónde están los vicios? En la calle. ¿Dónde estaban las víctimas de Garavito? En la calle, muchos de ellos trabajando”, dice Norato. El 28,3% de los menores son asalariados. “¿Dónde está el empleador? ¿A cuántas empresas se ha sancionado por tener en su nómina a niños?”.

Y una última cifra: el 55% de los niños no recibe dinero. “Otro mito: dicen que lo hacen por dinero. No es por plata, porque el 29% de los que sí la recibieron ganaba un cuarto del mínimo (unos $120.000); el 32%, entre un cuarto y medio mínimo, y el 24%, más de medio mínimo. Esta es una problemática de falsas creencias: que los hace grandes, que enriquece a sus padres y a sus familias”, concluye Norato.

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