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“Encontramos una mina de oro”

Carlos Jaramillo, director del grupo que halló los restos fósiles de la culebra más grande del mundo, reveló que la primera vértebra la descubrieron en 2004 junto a vestigios de tortugas gigantes.

05 de febrero de 2009 - 06:00 p. m.
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Científicos, biólogos, geólogos y paleontólogos de todos los rincones del planeta quedaron estupefactos al conocer la noticia del hallazgo de los restos de la serpiente más grande que ha habitado la Tierra. Durante seis años un grupo de investigadores, la mayoría colombianos, se desplazó a El Cerrejón, al norte de Colombia, para estudiar la zona y realizar una exhaustiva investigación que rápidamente dio frutos.

Un año después de haber llegado a este terreno prácticamente desértico, que hace 60 millones de años era un bosque tropical, encontraron la primera vértebra de la culebra a la que bautizaron Titanoboa cerrejonensis . Luego se toparon con los restos de tortugas y cocodrilos gigantes y de extrañas especies de plantas que habitaron el planeta antes que el hombre.

Carlos Jaramillo, geólogo de la Universidad Nacional y durante muchos años funcionario de Ecopetrol, fue quien lideró este proyecto. En entrevista con El Espectador, Jaramillo habla de lo difícil que fue conseguir los recursos para esta labor científica, cómo El Cerrejón se ha convertido en una mina de oro para los paleontólogos y de las nuevas investigaciones que está dirigiendo desde el Smithsonian Tropical Research Institute en Panamá.

Después de seis años de excavaciones, ¿les sorprendió el hallazgo de esta culebra?

Esperábamos encontrar anacondas, pero no de ese tamaño. Se trata de una serpiente que medía de 13 a 15 metros y pesaba 1.100 kilos. Hemos descubierto los restos de 180 vértebras de 28 culebras diferentes de esta misma especie, que probablemente se alimentaba de tortugas y cocodrilos gigantescos.

¿Qué tan diferente era a las anacondas que conocemos?

No mucho. La forma como cazaban y vivían es casi la misma.

¿Evolutivamente qué pasó para que disminuyera el tamaño de la anaconda?

Para mantener vivo a un animal de este tamaño se necesita una temperatura de 30 grados, pues las culebras dependen de su temperatura externa y el planeta se ha enfriado.

¿Cuál es el significado científico de este hallazgo?

Para tener un animal de este tamaño la temperatura debió ser de 32 grados, es decir, cuatro grados por encima de cualquier bosque tropical moderno. Lo cual deja entrever que El Cerrejón era un bosque tropical con una comunidad de animales y plantas muy productiva.

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¿Cómo comenzó el trabajo en El Cerrejón?

Llegamos en 2003. La mayoría del grupo era de colombianos jóvenes. Y en poco tiempo nos dimos cuenta de que habíamos encontrado una mina de oro en términos paleontológicos. Han sido meses de duro trabajo, pero hemos hallado hojas, flores, semillas, peces y cangrejos, entre otras especies, que vivieron hace 60 millones de años.

¿De dónde salió la financiación de este ambicioso proyecto?

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Se trata de un esfuerzo que ha costado cientos de miles de dólares, que he conseguido a lo largo de los años con fundaciones, el Fondo de Investigaciones del Banco de la República, donantes privados y empresarios en E.U.

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