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“Es mejor que Zelaya no venga”

El canciller de Honduras, Enrique Ortez, dice que no devolverán el cargo al presidente depuesto.

03 de julio de 2009 - 09:39 p. m.
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En las calles de Tegucigalpa se respira tensión. Seguidores del derrocado presidente, Manuel Zelaya, y promotores del gobierno de facto de Roberto Micheletti se enfrentan en las calles a gritos: “¡Quítate perro golpista!”, dicen unos. “¡Abajo cerdos chavistas!”, responden los otros. Las manifestaciones a favor y en contra de Zelaya suceden a diario en diferentes puntos del país, pero lo que temen diversos sectores es que este sábado cuando el presidente derrocado llegue a Honduras  estalle una ola de violencia en todo el país.

Tomás Andino, diputado del Partido Unificación Democrática (PUD), aseguró a los corresponsales extranjeros en Tegucigalpa: “El país está muy polarizado, Zelaya tiene en contra a todas las instituciones, a la clase media y al sector empresarial. Y por otro lado, sus seguidores son un movimiento popular organizado, sobre todo campesinos del interior del país, sindicatos y trabajadores pobres que están dispuestos a todo por defenderlo”.

El propio canciller, Felipe Enrique Ortez, advirtió que la llegada del mandatario depuesto es muy arriesgada: “El regreso de Manuel Zelaya como presidente de Honduras no es negociable y si quiere eso, mejor que no venga”.

Nelson García Lobo, catedrático de la Universidad Católica de Honduras, le dijo a este diario que la detención de Zelaya es inminente y eso desencadenará choques entre las Fuerzas Armadas y los manifestantes. “Ha habido algunas recomendaciones de personajes como el presidente Óscar Arias a Zelaya, para que no venga al país. Sin embargo, él va a desistir en este objetivo”. Y agregó: “El anuncio de la llegada de Manuel Zelaya ha creado una tensión muy fuerte en todos los sectores del pueblo hondureño”.

Rafael Correa, presidente de Ecuador y quien acompañará a Zelaya a su regreso, crispó aún más los ánimos al afirmar: “El gobierno interino designado en Honduras tiene las horas contadas. No temo morir por defender la democracia latinoamericana”.

 El presidente de facto, Roberto Micheletti aseguró estar dispuesto a celebrar elecciones anticipadas para salir de la crisis, pero advirtió que el anunciado retorno de Zelaya podría provocar un derramamiento de sangre en Honduras. “Por la paz y la calma del país yo preferiría que no entrara. Yo no quiero que se derrame ninguna gota de sangre”, advirtió.

Para Lobo, la solución a la crisis es un diálogo internacional, donde “participen instancias como la ONU y la OEA, además de premios Nobel de Paz como Arias, Pérez Esquivel, Menchú”. Otra opción sería un presidente, que no sea Zelaya ni Micheletti, que termine el período presidencial actual y convoque a elecciones.

Larry Birns, director del COHA (Consejo por asuntos del Hemisferio Occidental) con sede en Washington, advierte que la única solución es el regreso de Zelaya a su cargo y el llamado a elecciones.

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