La Unión Europea sigue imponiendo su liderazgo en la lucha contra el cambio climático. Ayer, mientras en Poznan (Polonia) reinaba el pesimismo entre los representantes de 197 países que participaron en la Cumbre sobre Cambio Climático, 27 miembros de la Unión Europea pactaban en Bruselas un trascendental plan para combatir el calentamiento global.
“Hoy he sido madame sí”, bromeó la canciller alemana, Angela Merkel, en respuesta a los dardos que diversos medios de comunicación le lanzaron a lo largo de la semana por considerar que su posición entorpecía el acuerdo. También el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, otro de los opositores, manifestó su satisfacción y se felicitó por la “oposición táctica” que llevó a cabo “en defensa de los intereses nacionales” de Italia.
El acuerdo abarcó una amplia gama de compromisos en temas como la reducción de emisiones, energías renovables, biocombustibles, captura y almacenamiento de CO2, así como impuestos e incentivos relacionados con la contaminación.
Quizás el punto más destacado es que la Unión Europea mantiene su proyecto de reducir en 20% las emisiones de CO2 para 2020 respecto a los niveles de 1990. Se trata de una meta ambiciosa, muy superior a lo pactado en el Protocolo de Kyoto de 1997, cuando se previó una reducción del 5%. El paquete de medidas incluye que las industrias paguen por los derechos de emisión que hasta ahora recibían gratis.
Para contrarrestar la fuga de empresas europeas altamente contaminantes hacia otros países, donde la legislación ambiental sea más flexible, se prevé conceder un 100% de los derechos de emisión gratis a aquellos que sobrepasen unos umbrales concretos.
Europa verde
El plan para reducir emisiones incluye una apuesta por las energías renovables. Es por esto que el 20% de la energía que consuma la Unión Europea tendrá que proceder de fuentes renovables en 2020, frente al 8,5% de 2005. También se pactó que el 10% de los carburantes utilizados en el transporte europeo sean renovables.
Pero no se trata sólo de reducir las emisiones. Los europeos incentivarán proyectos dirigidos a captar el CO2 de la atmósfera con los ingresos procedentes de la subasta de 300 millones de cuotas de emisión.
Críticas
En opinión de cinco grupos ecologistas (Climate Action Network Europe, Friends of the Earth Europe, Greenpeace, Oxfam y WWF), el acuerdo europeo no es más que otro “fracaso” en la lucha contra el cambio climático. Criticaron que las industrias
más contaminantes, como el sector manufacturero, recibirán casi el 95% de los derechos de emisión gratis.
El secretario ejecutivo de Naciones Unidas para el Cambio Climático, Yvo de Boer, respaldó la iniciativa y dijo que era una señal para los países desarrollados ya que muestra al mundo que la reducción de emisiones para 2020 es compatible con la recuperación económica en una dirección verde”.
“Colombia, víctima del cambio climático”
El ministro de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Juan Lozano, en su intervención como representante de Colombia en la Cumbre de Cambio Climático, llamó la atención de las autoridades ambientales al catalogar a nuestro país como una “víctima del cambio climático generado por los países desarrollados”.
Destacó cómo Colombia, a pesar de contribuir solamente con el 0,2% del total global de emisión de gases efecto invernadero, está dispuesta a continuar con una política orientada a reducir este tipo de gases.
El Ministro, además, declaró que “tenemos un millón de damnificados por unas inundaciones dramáticas hijas de un invierno extremo que evidencia cómo el cambio climático generado por las emisiones de los países más desarrollados lo soportan con más crudeza nuestros niños y ancianos”.
Por eso, mientras declaraba una participación “entusiasta, responsable y propositiva en estos escenarios”, hizo un llamado de atención a los participantes para tener una responsabilidad eficaz “para lograr que la humanidad tenga una segunda oportunidad que rectifique el rumbo y que nuestros hijos tengan un planeta en donde sea posible la vida para los seres humanos”.
A pesar de las críticas, el Ministro destacó que Colombia recibe con esperanza decisiones alentadoras como las declaraciones del presidente electo de E.U, Barack Obama, en cuanto a reducir las emisiones de gases efecto invernadero y los propósitos del Reino Unido o Suecia.