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Futuro negro para los pelícanos

El derrame de crudo en el Golfo de México amenaza su vida.

10 de junio de 2010 - 07:16 p. m.
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Hasta hace sólo seis meses, los pelícanos pardos de la zona del Golfo de México lograron salir de la lista de especies en vías de extinción, después de casi 50 años de haber estado en peligro. Pero por culpa del derrame de petróleo que ocasionó el rompimiento de un tubo de la compañía BP y que ha afectado a la zona del océano en donde habitan estas aves, otra vez su vida está seriamente amenazada.

El pelícano pardo estuvo en la lista roja de especies en peligro por el uso de DDT y otros insecticidas que diezmaron su población. Asimismo, la construcción de oleoductos destruyó grandes zonas de manglar en donde también habitan. Después de medio siglo de esfuerzos por parte de grupos ambientalistas y de algunos gobiernos, recientemente, el número de pelícanos por fin se había incrementado.

Por tal razón, ante la catástrofe que ha significado para esta población el derrame de crudo, grupos como la Red de Cuidado a Fauna y Flora afectada por Petróleo han decidido limpiar a las aves afectadas. Nils Warnock, uno de los integrantes de esta red, explicó que las tasas de supervivencia después del tratamiento dependen de factores como el clima y de los mismos animales.

Aunque el servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU. declaró que la mayoría de aves rescatadas han sobrevivido, expertos, como la bióloga alemana Silvia Gaus, no son tan optimistas. De hecho, Gaus advirtió que es mejor sacrificar a los pelícanos que tratar de curarlos, pues, según sus investigaciones, más del 99% de las aves expuestas al petróleo mueren después de un tiempo por daños en el hígado y los riñones.

El crudo que cubre las alas de las aves se endurece y les impide moverse o volar. También se ve afectada su capacidad de regular la temperatura corporal y muchas mueren de deshidratación, explicó la experta. Y aunque el debate sobre qué hacer con los pelícanos pardos hasta ahora comienza y no ha faltado voluntad para ayudarlos, lo cierto es que el panorama es desolador.

Entre tanto, el mundo está a la expectativa de lo que sucederá hoy, fecha en la que se vence el plazo que le dio el presidente de EE. UU., Barack Obama, a la BP para que detenga el derrame de petróleo que tanto daño ha causado a la biodiversidad, al medio ambiente y a la economía.

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