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‘Holding’ para lavar dinero

Una empresa que nació en Ecuador y se extendió a Colombia no captaba dinero, pero blanqueaba activos. Se investigan vínculos con ‘Don Berna’ y alias ‘Juvenal’.

05 de febrero de 2010 - 11:00 p. m.
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La Fiscalía General de la Nación acaba de poner punto final a una investigación en la que quedó al descubierto un holding empresarial que, en su concepto, utilizando un ‘modelo de negocio’ similar al de las captadoras ilegales DMG o DRFE, aunque con el supuesto objeto social de importar café y otros productos desde Ecuador y Perú, lavó millonarias cifras provenientes del narcotráfico. Incluso, para el ente acusador la organización tuvo vínculos con los extraditados Diego Fernando Murillo, alias Don Berna, y Alejandro Bernal Madrigal, alias Juvenal.

 Al llamar a juicio a tres de sus integrantes (quienes resultaron socios de las empresas sin tener cómo justificar satisfactoriamente el origen de sus millonarios recursos), la Fiscalía dejó en claro que detrás del holding estaba la empresa Comicar, que aunque nació en Ecuador extendió sus actividades a Colombia con la batuta del ciudadano de ese país Gabriel Arnoldo Godoy Báez, quien es investigado en su patria como presunto integrante de una organización dedicada al tráfico de alcaloides y al lavado de activos, que le han permitido un incremento vertiginoso de su patrimonio.

Al realizar un pormenorizado análisis contable de la empresa Comicar (que nació en enero de 2000 y que sin ser liquidada luego continuó efectuando actividades similares con el nombre de Comicarsa), para la Fiscalía resulta claro que aunque en su contabilidad más que utilidades hubo pérdidas y faltan constancias de reuniones en asambleas, “comparativamente con las declaraciones de renta de los años 2000 a 2005 suministradas por la DIAN, se concluyó que en desarrollo de su objeto social los ingresos de Comicar S. A. fueron de más de $10.700 millones en dicho período”. Además, en ese mismo lapso las cuentas bancarias de la empresa presentaron consignaciones por más de $18 mil millones.

Una de las llamadas a juicio por la Fiscalía fue Claudia Milena Gómez Hoyos, quien ya había sido condenada por el delito de lavado de activos, al igual que su esposo Jorge Hernán Ramos Salazar, como socios y propietarios de Logicom Ltda., que como parte de su objeto social realizaba embarque de mercancía y productos de importación o exportación a Colombia. (Esa empresa presentaba extrañas similitudes con Comicar, de la que también resultó socia Gómez Hoyos).

Tan sólo 32 días después de haber sido fundada en Ipiales, Nariño, en el año 2000, con un capital inicial de $30 millones, Comicar presentó dos nuevas socias, una de ellas Claudia Milena Gómez, quien ingresó con un capital de $90 millones. Coincidencialmente, en la investigación en la que terminó condenada, Gómez Hoyos cedió sus acciones a Sandra Patricia Arango (otra de las llamadas a juicio por la Fiscalía) quien aseguró que su negocio principal era el cambio de cheques, aunque pasó de gerenta regional de Comicar en el año 2000 a socia en 2002.

Para la Fiscalía es muy probable que ellas dos, en compañía de Carlos Hernando Montalvo (también llamado a juicio, entre otras cosas por manejar en sus cuentas entre los años 2000 y 2008 más de $264 millones) fueran utilizados como testaferros de otros individuos que estaban detrás de las operaciones irregulares.

Según información de inteligencia ecuatoriana, la empresa Comicar fue utilizada por narcotraficantes para el tráfico de alcaloides entre Colombia y el vecino país. Además, en el análisis que se hizo a documentos de alias Juvenal y alias Don Berna, se pudo establecer que aparecen números de teléfono pertenecientes a empresas que tenían entre sus accionistas al controvertido Gabriel Arnoldo Godoy Báez. Es así como en febrero de 2000 fueron incautados 210 kilos de coca de procedencia peruana, que habían sido transportados a través de Ecuador. Documentos decomisados durante la incautación permitieron establecer la relación entre la droga y Godoy Báez, quien en el año 2005 terminó siendo gerente de Comicarsa S. A. la empresa que reemplazó a Comicar S. A.

En sus tiempos de jefe mafioso Alejandro Bernal Madrigal, alias Juvenal (quien fue capturado durante la ‘Operación Milenio’ en octubre de 1999), utilizó a Ecuador como punto de salida para la droga que luego era enviada a Norteamérica. Bernal, extraditado a Estados Unidos y testigo clave en ese país en el proceso adelantado contra el también narcotraficante y ex miembro del cartel de Medellín Fabio Ochoa Vásquez, utilizaba una ruta conocida como La Gorda que empleaba cilindros metálicos para el transporte de cloro donde era ocultada la cocaína. “Los cilindros se transportaban de Medellín, Colombia, a Ecuador y luego a Guatemala para subsiguientemente transportar a Estados Unidos vía México (el alcaloide)”. Como resultado de labores investigativas adelantadas por autoridades de ambos países se logró el decomiso de más de 3.500 kilos del estupefaciente a principios de agosto de 1999 en la ciudad de Quito.

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Precisamente en desarrollo de la exitosa ‘Operación Milenio’ fue que las autoridades también encontraron números telefónicos que relacionaban a empresas de Godoy Báez, localizadas en la provincia de Guayas, en Ecuador, con el ex jefe paramilitar Diego Fernando Murillo, alias Don Berna. Murillo pasó de ser militante del Epl a tener vínculos con la organización de los narcotraficantes Moncada y Galeano. Tras el asesinato de sus jefes se convirtió en enemigo acérrimo del jefe del cartel de Medellín, al punto que formó parte de los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar) y luego heredó el imperio del tráfico de estupefacientes en la capital antioqueña y en el Valle de Aburrá, al tiempo que trababa alianzas con los ejércitos privados de la casa Castaño Gil. De hecho, fue el creador de la temible banda La Terraza y de otras facciones de la llamada ‘Oficina de Envigado’, que por casi una década controló el ilícito negocio y, tras su extradición en mayo de 2008, derivó en una guerra intestina de sus lugartenientes que recicló los peores tiempos de la violencia. A finales de los años noventa Don Berna asumió como el inspector de las autodefensas, controló el bloque Héroes de Tolová y el cacique Nutibara en Medellín. Pero el rastro de sus muertos y de las miles de toneladas de cocaína que envió a Estados Unidos le pasaron factura y hoy purga una condena de cerca de 30 años en ese país. Un hombre con esos antecedentes, según la Fiscalía, habría también sacado provecho de integrantes de redes criminales, como los llamados a juicio por el ente acusador.

DMG ‘Holding’ empresarial

Bajo la dirección del extraditado David Murcia Guzmán, creador del grupo DMG, esa captadora ilegal logró recaudar más de $4 billones del público en Colombia utilizando empresas de papel que cambiaban de razón social a medida que avanzaban las investigaciones de las autoridades. El consorcio comprendía desde productoras de televisión, comercializadoras de alimentos y electrodomésticos, hasta  constructoras. Aunque Murcia sostuvo durante el tiempo que el conglomerado estuvo funcionando, hasta noviembre de 2008, cuando fue intervenida por el Gobierno, que los dineros eran de procedencia lícita, terminó condenado por lavado de activos y captación ilegal de dinero, y fue sentenciado a 30 años y 8 meses de prisión. En  diciembre pasado fue extraditado a Estados Unidos.

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