El ministro ecuatoriano de Justicia, Gustavo Jalkh, por ejemplo, insistió en que el documento no tiene credibilidad, porque “una vez que se rompe una cadena de custodia, todo lo que se desprende tiene total descrédito”, y afirmó que la información de los computadores no prueba las acusaciones contra Ecuador.
Por otro lado, en Colombia, las reacciones al respecto han sido positivas. El ex presidente César Gaviria expresó que aunque es necesario buscar explicaciones y aclarar la situación, también se debe hacer un esfuerzo por mantener las relaciones con los dos países vecinos. De igual manera, el senador del Polo Democrático Gustavo Petro manifestó que a Colombia no le sirve un gobierno que esté apoyando la guerra, y que es necesario buscar alternativas de salida a la crisis.
Ahora la responsabilidad es de la Fiscalía, que deberá estudiar y analizar los reportes para adelantar los procesos con el fin de judicializar la información. Hay expectativa por lo que pueda pasar de ahora en adelante entre los tres gobiernos, pues tanto Venezuela como Ecuador han manifestado que las relaciones con Colombia están por llegar de nuevo a un punto crítico.