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Jeffrey Sachs, economista de los artistas

Asesora a cantantes como Bono y Shakira en sus proyectos sociales.

02 de diciembre de 2009 - 05:29 p. m.
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Jeffrey Sachs es un hombre tímido y reservado que siempre contesta a las preguntas con una ligera sonrisa. A pesar de ser considerada una de las 100 personas más influyentes del mundo por la revista Time, no es alguien pretencioso, por el contrario, inspira sencillez y humildad. A sus 55 años de edad, este reconocido economista estadounidense tiene en su mente los números de la pobreza y la fórmula que permitiría erradicarla.

Sin embargo, su trabajo va más allá de sus planteamientos teóricos. En los últimos años, este Premio Nobel de Economía, profesor de la Universidad de Harvard y asesor especial del secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-Moon, para los Objetivos de Desarrollo del Milenio, se ha unido a las causas filántropas de importantes artistas como Bono y Shakira.

Desde el Instituto de la Tierra, una entidad que pertenece a la Universidad de Columbia (EE.UU.) y que él dirige, se dedica a realizar investigaciones a partir de las ciencias, la educación y la política para encontrar los mejores mecanismos que permitan que el planeta sea sostenible. Según Sachs, la economía sólo tiene sentido en la medida en que aborde temas que realmente le interesen a la gente y que impacten su vida, como lo son los relacionados con la salud y el bienestar.

Por eso, hace dos años no dudó en aceptar la invitación que le hizo Shakira para participar en la Fundación Alas. Antes de reunirse con Sachs, la artista colombiana leyó su libro, El fin de la pobreza, y estudió juiciosamente cuáles eran sus planteamientos. Algunos de los más controvertidos y criticados establecen que los países más pobres están empantanados en la miseria y no tienen escape, a menos de que obtengan ayuda de las naciones más ricas.

Shakira quería causarle la mejor impresión y convencerlo de unirse al esfuerzo que un grupo de artistas iberoamericanos adelantan en favor de la primera infancia. Y lo logró. Esta semana, en la XIX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado en Estoril, Portugal, Sachs mostró los primeros frutos de su ardua labor por los niños entre los cero y los seis años de edad.

Ante los presidentes de Colombia, Chile, Argentina y México, entre otros, dio a conocer los resultados de un extenso informe sobre la situación de la primera infancia en América Latina y una serie de recomendaciones mediante las cuales se puede lograr que todos los menores tengan acceso a la educación. Dentro de estas se encuentra la creación de un Consejo Nacional de Desarrollo Infantil Temprano en cada país, la participación de los estados en la Secretaría de Desarrollo Infantil Temprano para América Latina y el Caribe, creada por la Fundación Alas, y un incremento del presupuesto nacional en programas de primera infancia.

“Los resultados de estas inversiones en los niños se verán a largo plazo. Pero el cuidar a las futuras generaciones nos da toda una vida de beneficios económicos”, le contó Sachs a El Espectador después de la presentación del documento.

Sachs sabe que su trabajo hasta ahora comienza y que tiene por delante el gran reto de seguir contribuyendo con fórmulas que los países puedan aplicar para hacer cada vez más corta la brecha entre pobres y ricos, hasta el punto de que sea posible erradicar la miseria.

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