La necropsia practicada por forenses del Instituto de Medicina Legal, revelado el jueves, concluyó que una infección originó el deceso de John Alexánder Larrahondo, de 12 años, quien fue golpeado el 16 de abril en la Institución Educativa Los Gómez, en Itagüí, por tres compañeros de 10, 11 y 13 años.
Según el documento, en el cadáver del menor se encontró una osteomielitis crónica de fémur (infección ósea), origen de la artritis séptica de rodilla que produjo la muerte, lo cual es considerado científicamente como una muerte natural”.
Sin embargo, médicos consultados por El Espectador explicaron que la artritis surgió del golpe que el niño recibió en la articulación, la cual aparentemente se infectó, contaminando la sangre. Es decir, no se puede descartar que la golpiza haya causado la muerte del niño.
«La artritis séptica surge porque lo golpearon en alguna articulación, en este caso la rodilla, como lo dice el dictamen de Medicina Legal. Esa articulación se inflamó, se infectó, salió pus y se infectó la sangre, de ahí deriva la sepsis”, explicó el galeno.
El deceso se produce por una ostiomielitis, que es cuando el hueso se destruye porque hay una infección.
Si bien es cierto que técnicamente se denomina muerte natural debido a la infección, este hecho no se puede separar del ataque que sufrió el niño. No de otra manera se explica la aparición de la infección.
De imponerse esta última hipótesis, la de John Alexánder sería la primera muerte en Antioquia a causa del ‘matoneo’ o bullying. Ni analistas ni la Gobernación tienen registros de hechos similares, de acuerdo con sus pesquisas.
Según algunos estudiantes, la agresión ocurrió porque Larrahondo señaló a sus victimarios ante una profesora de lesionar a una niña.
Después de la golpiza, John Alexánder continuó asistiendo a clases. El miércoles sintió náuseas y fue llevado al Hospital del Sur. Regresó el viernes al colegio, pero el sábado se agravó. Fue trasladado a la Clínica León XIII y de allí a la Clínica El Rosario, donde murió el martes.
Tras el fallecimiento, las familias de los niños señalados de cometer la agresión abandonaron sus casas porque, al parecer, fueron amenazadas por miembros de grupos armados ilegales. La madre de uno de ellos explicó que su hijo fue obligado a participar en la golpiza. Ante la alerta, el ICBF tomó medidas para proteger a estos niños.