“Recuerdo haber disfrutado mi viaje al hospital. Yo nunca imaginé ir dentro de una ambulancia con una sirena sonando. Esa era una de las cosas que siempre había querido hacer”, escribió Michael Jackson en su autobiografía Moonwalk, recordando ese fatídico lunes 27 de enero de 1984 cuando filmando un comercial de Pepsi su pelo se prendió en llamas causándole quemaduras de hasta tercer grado.
Hoy su sentencia suena a mal presagio, a trágico conjuro. Después del viaje que hizo el jueves a la 1:00 p.m. en una ambulancia hacia el Hospital de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), el ‘Rey del pop’ nunca más podrá decir que disfrutó esa estruendosa sirena. A las 2:26 de la tarde el paro cardíaco silenció para siempre la voz del hombre que más discos ha vendido en la historia.
Aunque la muerte del menor de los nueve hermanos Jackson se recibió con sorpresa mundial y fue calificada de repentina, hay un importante historial que hace pensar que su complicada vida siempre tuvo eco en una debilitada salud. En 2007, una demanda legal presentada por una farmacia de Beverly Hills, según la cual el cantante debía más de US$100.000 por drogas vendidas durante un período de dos años, anticipaba los excesos farmacéuticos de Jackson, lo que de acuerdo con el abogado de la familia lo llevaron a su muerte.
“La gente que rodeaba a Michael le permitía esos excesos de medicamentos. Si el mundo creyó que el caso de Anna Nicole Smith fue un abuso, esto es nada comparado con lo que venía sucediendo con Michael”, explicó Brian Oxman, al programa de CBS The early show, y añadió: “Había advertido a todos a quienes podía advertir y les dije que un día Michael Jackson iba a despertar muerto”. La situación del autor de éxitos como Thriller y Black or White, parecía ser tan insostenible que hace sólo unos meses el padre del artista, Joe Jackson, quiso llevar a su hijo a un centro de rehabilitación en Palmdale (California), por lo que él consideraba una “adicción” a la morfina y a fármacos con prescripción médica.
Por su parte, los representantes de la gira que Jackson empezaría el 17 de julio en Londres, con la que había anunciado su despedida de los escenarios, afirmaron que el artista se encontraba generalmente en estado “letárgico” y llegaba tarde a los ensayos.
A pesar de las especulaciones, la causa de la muerte de Michael Jackson no se conocerá hasta que se confirmen los resultados de los análisis toxicológicos, que podrían tardar entre seis u ocho semanas, informó la oficina del juez de instrucción del caso. La autopsia del cuerpo de Michael Jackson se inició el viernes a las 8 de la mañana (hora local de Los Ángeles) y el forense encargado es el doctor Lakshmanan Sathyavagiswaran, conocido porque fue un testigo clave en el juicio por asesinato contra el jugador O.J. Simpson.
Como parte de la investigación, la policía intenta dar con el paradero del médico personal de Jackson, quien se encontraba con él durante su muerte.