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La cumbre de las marchas

Sobran los motivos para protestar en estos días por las calles de Río de Janeiro, Brasil, donde entre el 20 y el 22 de junio se llevará a cabo la Conferencia de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, conocida como Río+20.

18 de junio de 2012 - 04:00 p. m.
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Ayer caminaron por las principales vías de la ciudad comunidades indígenas de Pataxo, Guarani, Tupinamba y Kayapo, alzando su voz contra el Banco de Desarrollo de Brasil y sus proyectos de financiación a centrales hidroeléctricas.

También marcharon representantes de diferentes religiones y de minorías sexuales por la playa de Ipanema, rechazando la participación del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad en los diálogos de Río+20.

“Ahmadinejad = Hitler”, se leía en las pancartas de los participantes, que en palabras de Michel Gherman, director del movimiento judío de derechos humanos Hillel, rechazan la presencia de Ahmadinejad por su discurso de odio “representado por la negación del Holocausto y la persecución de los homosexuales”.

Protestó también un grupo de activistas japoneses contra la utilización de la energía nuclear y en rechazo a la decisión, anunciada ayer por el gobierno de ese país, de reactivar dos reactores nucleares a pesar de las voces que reclaman el cierre definitivo de las centrales, después del grave accidente en la planta de Fukushima.

El jueves empezarán oficialmente los diálogos. Mientras tanto las protestas seguirán siendo la noticia diaria de Río.

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