Según Sánchez, en sus averiguaciones los agentes —buscando supuestas irregularidades— les seguían la pista a los contratos para las elecciones de este año, ordenados por él en diciembre de 2009.
Anotó que los seguimientos se efectuaron a mediados de marzo pasado y aparentemente se hicieron a espaldas de la Fiscalía. De ser así, el Procurador tendrá que sancionar a los funcionarios que se extralimitaron en su deber.