Que el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre del año iba a caer estaba cantado. La pregunta era cuál sería la magnitud de la caída.
Fue de 0,6%, con relación al mismo trimestre de 2008, como lo reveló el jueves el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE).
De esta manera, la economía colombiana se encuentra técnicamente en recesión. Acumuló dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. En el último del año pasado se contrajo 1%, cifra que revisó el DANE porque hace tres meses había indicado que había sido de -0,7%.
Pero el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, contradijo que la economía estuviera en recesión, cuando afirmó que ésta se presenta cuando hay dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo, “no comparados con el mismo período del año anterior, sino frente al inmediatamente anterior. Y el primero de este año creció 0,2%, comparado con el último de 2008”.
Y agregó que frente a las cifras reveladas el jueves, el Gobierno no cambiará la meta de crecimiento para este año, entre 0,5 y 1,5%.
Colombia no vivía una situación parecida desde el tercer trimestre de 1999 cuando tuvo un crecimiento negativo de 3,19%.
Si bien la cifra del PIB entre enero y marzo preocupa, es menor a lo que habían previsto los analistas, en un rango entre -0,8% y -2%.
Tampoco hubo sorpresas en cuáles fueron los sectores que tuvieron comportamientos negativos. El informe del DANE mostró que el de mayor caída fue el manufacturero, con un retroceso de -7,9%; seguido del comercio, -2,7%, y el transporte, -2%. Y entre los que tuvieron comportamientos positivos estuvieron el minero, 10,6%, y el financiero, 4,7%.
Para el ex ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, la cifra es mala, aunque se esperaba algo peor. “Ahora hay que salvar el año y para ello es importante recuperar el optimismo en el consumo de los hogares”.
Cuando se habla de las causas hay que mencionar el contagio de la crisis financiera internacional. Se tradujo en menores exportaciones, que entre enero y marzo de este año mostraron una caída de 13,2%, frente al mismo período del año pasado. También se evidenció en la caída del consumo y del sector productivo la última encuesta de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi), reveló que en los cuatro primeros meses la producción cayó 7,3%.
Para Luis Carlos Villegas, presidente del gremio de los industriales, la recesión no empezó ayer, viene del último trimestre del año pasado. “Aunque las cifras muestran que la caída este año es menor y que puede haber un rebote”.
¿Y hacia delante?
Hay coincidencia en que el segundo semestre será mejor. Incluso, algunos hablan de crecimiento positivo, como Roberto Steiner, director ejecutivo de Fedesarrollo, quien pronosticó que será superior a cero. Coincide con las expectativas del presidente de la Andi, quien manifestó que con los datos conocidos “podemos pasar que este año tendremos crecimiento económico bastante bajo, pero crecimiento al fin y al cabo. Se confirmará con los datos del comportamiento del PIB de los próximos trimestres”.
El optimismo lo impulsan los “brotes verdes” que sugieren que la crisis está tocando fondo en Estados Unidos, principal socio comercial de Colombia y algunos vientos de cola con la recuperación de los precios de las materias primas, como el petróleo, relacionado con las mejores perspectivas de China e India.
De otra parte, el manejo del Banco de la República ha sido acertado con la reducción de la tasa de interés para contrarrestar los efectos de la crisis, tratando de estimular el consumo e impulsando la producción. Sería deseable que se estimulara más el consumo de bienes semidurables, (como una camisa), en lugar de los durables (como los carros), que generan más empleo y compras de los hogares.
Ahora, estamos a mitad del año y la llamada política contracíclica del Gobierno, con la ejecución de $55 billones en obras de infraestructura, no arrancó. Tampoco se ahorró en las vacas gordas y, por el contrario, el déficit consolidado este año alcanzará los $11,8 billones (2,4% del PIB) y para 2010 llegaría a $18,3 billones (3,4% del PIB), lo cual reduce el espacio fiscal del Gobierno. De igual manera, bajará el flujo de Inversión Extranjera Directa (IED), de US$10.300 millones en 2008 a cerca de US$7.000 millones este año.
Pero el tema de fondo es qué tan rápida será la recuperación y si el país volverá a crecer a tasas de 6 y 7%. Hay quienes piensan que será difícil, porque los resultados de los “años maravillosos” fueron más producto del impulso del crecimiento mundial y que el país podría volver a sus niveles históricos, entre 3 y 4%, cuando pase la crisis mundial.
De allí se desprende otro aspecto muy importante, como generar empleo, en un país donde la desocupación alcanza hoy el 12,1%, según el DANE.
El país tiene hoy inflexibilidades estructurales, como un mercado laboral con altas cargas a la nómina y un creciente aumento de la informalidad, que llega al 60% de la fuerza de trabajo, lo cual frena el crecimiento.