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La estratega contra el hambre

El programa liderado por Karen Abudinén en la Costa Atlántica será replicado por la Presidencia en otras regiones.

25 de febrero de 2011 - 06:33 p. m.
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Casi un año se tardó Karen Abudinén en tomar la decisión de dejar su cargo en el Banco Mundial y regresar a Colombia para trabajar con familias de escasos recursos en la Costa Atlántica. No fue fácil. Tenía su vida resuelta en Washington desde que se graduó como abogada y se vinculó con el Banco Interamericano de Desarrollo, del cual se retiró tiempo después. Sin embargo, su vocación social y la falta que le hacía su tierra madre y su familia fueron más fuertes y finalmente esta barranquillera de 33 años, galardonada con el premio de la Cámara Júnior Internacional de Bogotá por ser una de las diez jóvenes más sobresalientes del país, aceptó convertirse en la directora ejecutiva de la Fundación NU3. Su labor en el último año y medio fue tan significativa que la Presidencia de la República está interesada en replicar esta iniciativa en las diferentes regiones del país. Aunque hasta ahora se están ultimando detalles, el próximo 2 de marzo será el lanzamiento de NU3 en la ciudad de Ibagué. Emocionada por el impacto que ha tenido este programa, mediante el cual niños de escasos recursos entre los 0 y 17 años tienen garantizado el desayuno y el almuerzo, o el almuerzo y la cena; —que equivalen al 65% de los requerimientos nutricionales que deben consumir diariamente—, y en el cual sus padres tienen la posibilidad de vincularse al Sena e implementar un proyecto productivo que les permita sostener su hogar, Karen Abudinén confiesa que reclutar aliados del sector privado y público e invertir todos los recursos que recibe la fundación fueron sus principales estrategias. De hecho, gracias a que convenció a más de 50 entidades de la importancia de invertir en la niñez y en las familias vulnerables —que además fueron afectadas por la ola invernal—, NU3 pasó de 2.000 a 12.000 beneficiarios. Cada mes la fundación tiene gastos por cerca de $500 millones y para conseguir este dinero, además de donaciones y alianzas, Karen Abudinén abrirá cafeterías autosostenibles que le permitan a la organización aumentar los ingresos y atender a los usuarios de los 25 puntos en los que actualmente opera en la Costa Atlántica. Ver cómo la calidad de vida de las familias mejora, el semblante de los niños cambia y la ilusión regresa a cientos de hogares ha sido para esta barranquillera espontánea, con mucho liderazgo y disciplina, el mayor logro de su carrera. A pesar de sentirse orgullosa de haber estado vinculada con entidades como el Banco Mundial, asegura que por ahora no hay nada que la satisfaga más que aportar sus habilidades y conocimientos al desarrollo social del país.

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