Durante años las autoridades ambientales se pusieron en la tarea de organizar operativos y castigar a los responsables de la acumulación de desechos, sin embargo el problema de fondo era la falta de áreas para depositar estas basuras. “Como estamos en la mitad del mar y la isla es tan pequeña no contamos con las condiciones para acumular los residuos no reciclables. Lo más triste es que en la mayoría de las ocasiones estas basuras terminan en el mar”, dijo Elizabeth Taylor, directora de la corporación Coralina.
Debido a esta situación, el pasado 22 de noviembre las autoridades locales lanzaron la campaña “Reserva de biosfera seaflower, tesoro ambiental de Colombia” con la que se busca, durante dos meses, recoger 17 mil llantas, 30 mil celulares, 45 mil baterías y 3.500 computadores que serán desalojados de la isla por un buque de la Armada Nacional para finalmente ser llevados a Medellín, donde serán tratados.
Con la campaña también se pretende que los sanandresanos dejen de usar bolsas plásticas y las cambien por talegas de tela. Según la viceministra de Ambiente, Claudia Mora, “esta es una campaña piloto que pensamos extender a todo el país”.