El único dato que faltaba para que se confirmaran los pronósticos sobre la fuerte desaceleración de la economía colombiana era el del índice de desocupación y su divulgación, por parte del DANE, despejó este martes cualquier duda: los síntomas de recesión comenzaron a destruir el empleo en Colombia.
Según la entidad oficial, el número de cesantes en febrero alcanzó el 12,5%, lo que significa que creció en algo más de 167.000 personas. Mientras en febrero del año pasado había en el país 2,36 millones de personas sin trabajo, este año la cifra llegó a 2,52 millones, situación que no puede analizarse por separado de la fuerte desaceleración de la economía colombiana, que en el último trimestre de 2008 se contrajo 0,7%.
El informe del DANE también explicá el porqué de los desesperados llamados del Gobierno anunciando durante la última semana medidas para evitar daños mayores a la economía nacional y pidiendo a los gobiernos departamentales y municipales acelerar la inversión pública.
No obstante, el Ejecutivo se mostró desconcertado con la cifra y los analistas coinciden en que la economía colombiana se encuentra ya en recesión y que no va a poder absorber el mayor número de personas que salen a buscar un puesto de trabajo.
El presidente Álvaro Uribe consideró que no se ha destruido empleo, a juzgar por la cifra registrada en febrero. Dijo que se han creado puestos de trabajo, pero no en las cantidades requeridas.
El ministro de Protección Social, Diego Palacio, invitó al Congreso a incluir el tema del desempleo en su agenda, como lo están haciendo sus pares en el mundo.
El director del DANE, Héctor Maldonado, indicó que el desempleo en febrero fue mayor porque aumentaron “las personas que querían buscar trabajo”.
Los analistas admitieron que aunque la cifra estaba en los pronósticos, es preocupante. Francisco Chávez, analista de la firma comisionista Corredores Asociados, dice que “algunas de las medidas tomadas nos parecen un poco incipientes frente a lo que pueda ser la fortaleza del coletazo de la crisis en Colombia”.
Fedesarrollo reiteró que la tasa de desempleo para finales de este año estaría en un rango de entre 13 y 14%. El Banco de la República dijo en su informe al Congreso que el mercado laboral va a sufrir en 2009 un deterioro mayor al registrado un año atrás.
La recesión es un hecho
Salvo el Banco de la República, que admite que la economía colombiana este año puede mostrar cifras positivas, los expertos coinciden en que “ya estamos en recesión”. Las cifras del primer trimestre de este año en industria, comercio y construcción son fatales, dicen.
Esta situación llevó recientemente al Gobierno a recortar la meta de crecimiento para 2009, dejándola en un rango de 0,5% a 1,5%. Meses atrás la tenía en 3%.
Chávez, de Corredores Asociados, admite que la contracción que se espera para la economía en el primer trimestre del año hace pensar que “la tasa de desocupación podría ser mucho más alta que la inicialmente proyectada”.
El analista advirtió que “vemos una tendencia creciente en la tasa de desempleo y es muy posible que, la desocupación termine el año alrededor de 13,5 a 14%”.
Las cifras del DANE reveladas el martes muestran que en el total nacional, considerando el promedio de los últimos 12 meses de marzo de 2008 a febrero 2009, el número de desempleados se elevó en 118.000 personas cuando crecieron de 2,13 millones en marzo del año pasado a 2,25 millones en febrero de este año.
En el trimestre móvil, es decir, entre diciembre del año pasado y febrero de 2009, la desocupación creció en 219.000 personas, precisa el informe del Gobierno.
El DANE explica que en este período las personas con algún tipo de empleo pasaron de 17,16 millones en diciembre de 2008 a 17,49 millones, lo que refleja un incremento de 325.000 personas ocupadas.
En las 13 principales ciudades, es decir, el área urbana, el número de personas desocupadas creció de 1,11 millones en diciembre de 2008 a 1,28 millones, con un aumento de 167.000 personas.
Para Gustavo Junca, catedrático de la Universidad Nacional, lo más grave no es tanto la pérdida de empleo por la crisis de la economía, sino que el aparato productivo no tiene la capacidad de recuperarse con la misma velocidad con que se pierden los empleos. “Yo pensaría que para volver a bajar la cifra a niveles cercanos al 10% nos demoraríamos entre año y medio y dos años”, sentenció.
Lo más grave es que los jefes de hogar son los más afectados. En el trimestre móvil de diciembre del año pasado a febrero de 2009, la desocupación nacional se elevó de 5,6 a 6,3%. Pero la mayor pérdida de empleo para los jefes de hogar se presentó en el área urbana, donde la desocupación pasó de 6,1 a 7,3%.