Al dolor que causa el tener que recoger las pertenencias, desechar la ropa, cancelar las cuentas bancarias y concluir los asuntos pendientes de un ser querido cuando muere, ahora hay que sumarle los engorrosos trámites y la tristeza que produce decidir qué hacer con la vida que llevaba en la internet a través de las redes sociales y de las cuentas de correo electrónico.
La consultora americana Entrusted calculó, usando datos del Centro de Control de Enfermedades de distintos países, que este año Facebook perderá cerca de 1,7 millones de usuarios. Después de varios incidentes con familiares que querían desaparecer el perfil de su ser querido de esta página y evitar la extraña sensación de comprobar cómo sus amigos le siguen escribiendo como si no hubiera muerto, Facebook decidió crear el servicio Memorializing, que consiste en eliminar la información del perfil (estatus, actualizaciones y contactos), dejando sólo habilitado el muro para los mensajes.
Max Kelly, jefe de seguridad de Facebook, escribió en su blog: “Cuando alguien nos deja, puede vivir en nuestro recuerdo y por lo tanto no tiene por qué desaparecer en nuestra red social”. Twitter, Hotmail y Gmail también decidieron crear dentro de su política de seguridad opciones para que sus usuarios decidan qué hacer con las cuentas de la persona que murió (ver recuadro).
Facebook, por ejemplo, permite borrar el perfil y los datos, aunque la compañía sostiene que por política de la empresa prefiere dejar activa por un tiempo, a manera de homenaje, la posibilidad de que los contactos escriban mensajes.
Eso le sucedió a Cristina García con su padre, quien falleció de un infarto y durante casi un mes siguió recibiendo en su Facebook frases y mensajes de sus amigos en la red. “Fue muy duro leer lo que le escribían, sentir que de alguna manera él todavía seguía con nosotros”. Por eso, cuenta esta joven estudiante de ingeniería industrial, “con mi mamá y mis hermanos decidimos solicitarle a la compañía que cancelara su cuenta y nos ayudaron en cuestión de un par de meses”.
Sin embargo, contrario a lo que decidió la familia García, el número de usuarios que prefieren optar por mantener vigente la identidad de sus seres queridos en la web ha sido tan significativo, que hace menos de dos años nació el portal pervive.com. Marta Sanmamed, una de las creadoras, le contó al diario El País de España que “esta empresa fue fundada para rendirles un homenaje a nuestros muertos”.
La psicóloga Ángela Pérez advierte que las dudas con respecto a qué hacer con las cuentas de correo y los perfiles de alguien que fallece son más frecuentes. “Lo importante a la hora de tomar una decisión es tener en cuenta qué es lo más sano para sobrellevar el duelo, si alimentar el deseo por recordar a esa persona o enfrentar su muerte eliminando su rastro en la red”.
Cada caso, dice Pérez, depende de las circunstancias que rodearon la pérdida y del estado emocional de los familiares. Lo cierto, concluye, es que ante el auge de las redes sociales llegó el momento de pensar qué hacer con la vida virtual de los usuarios que mueren.
Cómo salirse de la web
Cualquier persona puede solicitar la eliminación de sus datos o los de un familiar o ser querido que haya muerto. Para ello, lo primero es acudir a la página de la cual ya no será parte como Facebook, Twitter, MySpace o el correo electrónico. Una vez en el sitio, hay que entrar en el link de política de privacidad y solicitar la cancelación. El tiempo estimado de contestación es de unos diez días. Aunque estos portales son globales, existen algunos países en donde hay más facilidades que en otros para eliminar la información personal de la web. Por ejemplo, en España, la Agencia de Protección de Datos presta este servicio de manera gratuita, mientras que en EE.UU. no se conoce aún una institución que se preocupe por garantizar este derecho a los ciudadanos.
En Facebook
Para eliminar el perfil de una persona en Facebook se puede acudir a: http://www.facebook. com/help/contact.php?show_form=deceased. Es necesario que un familiar realice los trámites y deje un consentimiento escrito de su petición.
En Twitter
Aunque no existe un procedimiento para borrarse de esta red social de microblogging, Twitter ofrece a los allegados o familiares una copia de los tweets enviados y recibidos por la persona fallecida.
Hotmail y Gmail
Después de 30 días de inactividad, las cuentas de correo de Hotmail se borran. En el caso de Gmail, se necesitan los datos del solicitante, un documento que acredite el parentesco, el e-mail y el encabezado de un correo que la persona haya recibido desde su cuenta.