El calentamiento global dejó de ser un tema de preocupación de los ambientalistas, para convertirse en una amenaza sobre la salud del hombre. Los largos períodos de sequía o de fuertes lluvias, que se están produciendo como consecuencia de este fenómeno climático, exacerbarán enfermedades como la fiebre amarilla, la cólera, la peste, la tuberculosis, entre otras, que ya estaban erradicadas en algunos países, pero que anualmente cobran la vida de cerca de 3,3 millones de personas en el mundo.
Así lo advirtió María Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante la presentación que se realizó en España del plan de contingencia que busca contrarrestar esta crítica situación. De hecho, la OMS anunció que en la XV Conferencia de Naciones Unidas, que se celebrará en Copenhague (Dinamarca) en diciembre de 2009, se invitará a los líderes mundiales a llegar a un nuevo acuerdo sobre el cambio climático que sustituya el Protocolo de Kioto y responda a las necesidades actuales en materia ambiental.
A este llamado de alerta también se sumó la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la cual dio a conocer una lista de 12 enfermedades que se exacerbarán como consecuencia del cambio climático. Algunas son transmitidas por mosquitos, zancudos y garrapatas que han comenzado a propagarse a lugares en donde antes no tenían presencia. En Kenia (África), por ejemplo, con el aumento de dos grados centígrados en la temperatura, los mosquitos han empezado a transmitir la malaria en regiones montañosas del país en donde ya estaba erradicada.
Por otro lado, Neira advirtió sobre los efectos devastadores de las olas de calor o de la mala calidad del aire. “Anualmente mueren 1,8 millones de personas en el mundo a causa de estos fenómenos”. Y agregó que “tan sólo el aumento de un grado centígrado en la temperatura representa un incremento del 8% en el número de admisiones por diarrea en los hospitales”.
El panorama es aterrador. La OMS también vaticina sequías, desplazamientos masivos, malnutrición y un incremento del 80% de las catástrofes naturales asociadas con crisis humanitarias. Por el momento, la única solución, concluyó Neira, es la concientización de los gobiernos y la implementación de estrategias que verdaderamente contribuyan a frenar el calentamiento global.
Lista mortal
Fiebre del Valle Rift: es causada por un virus que se identificó en 1931 en Kenia. Produce inflamación de las membranas del cerebro y lesiones en la retina.
Tuberculosis: infección bacteriana que generalmente ataca los pulmones. Enfermedad del sueño: las moscas tse-tsé en África portan la infección, que al llegar al cerebro produce debilidad y alteraciones en el comportamiento. El cambio de clima podría modificar la distribución de esta mosca.
Mareas Rojas: proliferaciones de microalgas en los estuarios y el mar, que producen toxinas peligrosas para el hombre.
Fiebre amarilla: infección viral que se transmite por la picadura de un zancudo. El año pasado hubo brotes en Argentina y Paraguay.
Ébola: se contagia por estar en contacto con fluidos corporales de alguien infectado o con monos enfermos. Por las variaciones de las épocas de lluvia, los brotes en África serían más frecuentes.
Babebiosis: producida por la picadura de la garrapata y puede ser mortal.
Enfermedad de Lyme: causada por una bacteria que portan las garrapatas que han picado ratones o venados infectados con la enfermedad.
Cólera: al aumentar las temperaturas de las aguas, puede crecer su incidencia.
Parásitos: los cambios en la temperatura harán que algunos sobrevivan más tiempo e infecten un mayor número de personas.
Peste: infección bacteriana que las ratas propagan entre los humanos. Si el cambio climático afecta la ubicación geográfica de los roedores, también cambiará la distribución de la infección.