Londres
Londres ya no es la ciudad en la que 4.000 personas murieron y otras 100.000 sufrieron problemas pulmonares por la contaminación entre el 5 y el 9 de diciembre de 1952, en un fenómeno que pasó a la historia como “el gran smog”.
Sin embargo, un informe publicado en diciembre por la Asamblea de Londres sostiene que aún hoy, más de 4.000 personas fallecen cada año en esta ciudad antes de tiempo debido a la polución. Si en el pasado la contaminación se debía a las calefacciones y la industria, ahora procede sobre todo del transporte. Por eso hoy la bandera del gobierno local es el uso de vehículos más limpios.
Pekín
Durante enero la capital china sufrió niveles de contaminación récord calificados como peligrosos, lo que obligó a las autoridades a tomar medidas de emergencia como paralizar la actividad en un centenar de fábricas, retirar de la circulación el 30% de los vehículos oficiales, suspender las actividades escolares en el exterior e instar a la población a que no salga a la calle salvo que sea muy necesario. El 12 de enero la ciudad alcanzó en algunas zonas una densidad de partículas finas, o PM, de 2,5, unas 40 veces superior al límite recomendado por la OMS.
En la actualidad hay 5,2 millones de vehículos en Pekín, frente a 3,13 millones en 2008. En 2011 se implantó el pico y placa. También se estudia prohibir la construcción de nuevas fábricas de cemento y plantas siderúrgicas en la municipalidad. La principal fuente de contaminación son las centrales térmicas, fábricas e instalaciones que queman carbón para generar energía.
Teherán
Cada año, al llegar el invierno, una espesa niebla amarillenta se ciñe sobre Teherán. Entonces dejan de verse los montes Alborz, la cordillera que rodea la capital iraní y que en parte es responsable de esa acumulación. Cuando descienden las temperaturas, el humo de los carros y de las fábricas queda atrapado. La situación alcanza tal gravedad que las autoridades se ven obligadas a cerrar las oficinas públicas, los bancos, las universidades y los colegios.
Pero incluso cuando la situación no es tan grave, el aire de Teherán está mucho más contaminada que el de ciudades como México, Shanghái o Bangkok. Fuentes oficiales atribuyen a esa causa 4.460 de las muertes que se produjeron en la capital entre marzo de 2011 y marzo de 2012.
Hace un par de décadas se establecieron normas para limitar el tráfico en el centro de la ciudad, pero la medida ha resultado insuficiente.
Ciudad de México
Los elevados niveles de contaminación en Ciudad de México se deben, fundamentalmente, a las emisiones provocadas por el tránsito de vehículos y las industrias. Después de que en los ochenta la ciudad alcanzara niveles de contaminación muy nocivos para la salud, el Gobierno instaló una red de monitoreo atmosférico para poder conocer, analizar y paliar el problema.
Durante 2012, alrededor de un tercio de los días el aire de la Ciudad de México rebasó los niveles de ozono tolerados en la normativa nacional. Sin embargo, el dato es positivo en comparación con años anteriores. En 2011 la calidad del aire fue mala 148 días y otros ocho muy mala.
Hasta el momento, el gobierno de la ciudad ha tratado de enfrentar los efectos de la contaminación fomentando un transporte público sostenible, con la instalación de líneas del metrobús o el sistema de préstamo de bicicletas públicas. Además, con la medida de pico y plaza se reduce el tráfico global una quinta parte.