Hoy en día el 98% de las madres modernas tan sólo amamantan a sus hijos durante los dos primeros meses de vida, pues la mayoría no corre con la suerte de poder suspender sus obligaciones laborales para dedicarse tiempo completo a sus bebés. Un panorama que perjudica significativamente a los recién nacidos, ya que la leche materna es fundamental para su crecimiento.Generalmente las madres no están lo suficientemente informadas sobre los beneficios de la leche materna y, por ello, no le prestan demasiada importancia a la alimentación de sus hijos durante los primeros años de vida, los cuales son decisivos para su adecuado desarrollo. De hecho, según el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar la desnutrición en menores de 18 años en el país supera el 13% y entre la población de madres gestantes y de primera infancia esta cifra asciende al 7%.
La mayoría de los pedíatras coincide en que los bebés se ven afectados por las decisiones, a veces equivocadas de sus madres, quienes no sólo les dejan de dar leche materna antes de los seis meses de vida -el tiempo mínimo recomendado por la Asociación Colombiana de Pediatría y los organismos mundiales de salud-, sino que los alimentan de manera intuitiva sin seguir las sugerencias sobre la cantidad de vitaminas, minerales y otros nutrientes que deben consumir a diario.
En algunos casos, incluso, hay mamás que les suministran leche de vaca antes de que hayan cumplido el año, lo cual de acuerdo con las recomendaciones del Consenso Latinoamericano de Nutrición y Pediatría, resulta contraproducente, ya que pueden sufrir inflamación del intestino o del esófago.
Estudios médicos han demostrado que la leche materna fortalece el vínculo afectivo entre madre e hijo, garantiza el adecuado desarrollo del niño y lo protege de alergias, enfermedades de la piel, desnutrición, obesidad y deficiencia de micronutrientes. Efraín Martínez, pedíatra perinatólogo neonatólogo, explica que la leche materna tiene sustancias antioxidantes como la luteína, un caroteno que contribuye al desarrollo y el crecimiento del bebé, pero que además actúa como antioxidante de la retina y protector contra los rayos ultravioleta.
Martínez, quien junto con el español Máximo Vento lleva un año estudiando la importancia de los antioxidantes para el desarrollo de los neonatos, advierte que la luteína es fundamental para el crecimiento de los niños, porque impide los daños en la retina y previene enfermedades que los puedan dejar ciegos. Por esta razón recomienda a las madres, que por causa de su trabajo no pueden amamantar a sus hijos, que utilicen una leche de tarro que tenga antioxidantes, especialmente luteína.
Lo cierto es que en el marco de la Semana de la Lactancia Materna, que se celebró a comienzos de este mes, no sólo se hizo evidente que en Latinoamérica los problemas de nutrición infantil se han acentuado debido al corto período de tiempo que las madres están amamantando a sus hijos, sino que resulta indispensable, para garantizar el desarrollo de los niños, que a partir de los seis meses de vida comiencen a probar otro tipo de alimentos, que deben combinar con la leche materna hasta que cumplan un año.
Test para predecir el peso de hijos de madres obesas
Un novedoso examen realizado con ultrasonido permitiría establecer, entre la semana 35 y 36 de gestación, el peso con el que nacería el bebé de una mujer obesa. El equipo dirigido por la doctora Loralei Thornburg, de la Universidad de Rochester (E.U), revisó las historias clínicas de 1.382 embarazadas, a las que se les habían realizado estudios fetales por ultrasonido, 357 de las cuales sufrían problemas de sobrepeso. Los investigadores las dividieron en tres grupos, de acuerdo con su grado de obesidad.
El cálculo por ultrasonido "pudo predecir el peso real de nacimiento con un rango de error del 20% para todos los grupos en más del 90% de los casos", advirtieron los médicos. El test determinó también si el bebé sería anormalmente grande.
"En general, el estudio por ultrasonido es una de las mejores herramientas disponibles para el obstetra, pues nos permite medir y evaluar objetivamente al feto", explicó Thornburg a la agencia Reuters Health. Y concluyó que el mayor valor del nuevo método de cálculo en pacientes obesas es su capacidad de excluir bebés anormalmente grandes en todos los grupos de pacientes.