BJ Upton y Evan Longoria son en la actualidad lo que en el pasado fueron Manny Ramírez y David Ortiz para el agónico conjunto de los Medias Rojas.
Lo mejor de este par de peloteros es su edad. El primero tiene 24, mientras Longoria 23 y les falta mucho para alcanzar su máximo nivel como peloteros profesionales y activos.
Upton es el undécimo jugador que pega al menos cinco jonrones en la postemporada y con 24 años y dos meses es el más joven del grupo. Longoria también ha pegado cinco. Los diez cuadrangulares que han conectado este par de jóvenes frente a Chicago y Boston es un récord para una pareja menor a los 25 años de edad. Además, los dos tienen 19 carreras impulsadas.
Durante la temporada regular Longoria, con sus números, se encargó de llegar al Juego de Estrellas y muy seguramente será nombrado como el Novato del Año en la Liga Americana. Mientras tanto Upton ha tenido que ir corrigiendo ciertos aspectos a la defensiva y de concentración.
Upton bateó .300, remolcó 24 jonrones e impulsó 82 carreras como segunda base en su primera temporada. Este año fue cambiado al jardín central y sus números bajaron (.273, 9 y 67). Algo lógico en un jugador que está en plena transición y a una edad corta.
Este par de poderosos bates han hecho que Josh Beckett, Jon Lester y Tim Wakefield hagan mala cara, se toquen el rostro, muevan su cabeza en sentido de negación y miren al cielo rogando por piedad.
Beckett, quien había permitido siete carreras en 57.1 entradas en ocho partidos hasta la postemporada pasada, fue atropellado con nueve hits y 8 carreras en 4.1 entradas el sábado en la casa de los Rays. Por su parte, Lester llevaba 22.1 entradas sin permitir carreras en postemporada, sin embargo recibió ocho imparables y cinco carreras en 5.2 entradas.
Sinceramente no pienso que el milagro para Boston se dé. Estos Rays están calientes y están quemando. A lo mejor Matzuzaka sea un paño de agua tibia, pero no los congelará. Ya los veo el próximo 22 de octubre jugando su primer partido de Serie Mundial.