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Los bosques y el clima

Tratar una crisis, al igual que recetar medicamentos, puede tener efectos secundarios desagradables, pero en la lucha contra la crisis climática, salvar los bosques sólo produce beneficios.

02 de enero de 2010 - 03:59 p. m.
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Ricos en biodiversidad, los bosques albergan más de mil millones de personas. Además, almacenan carbono, proporcionan combustible, alimentos y madera, y regulan los cursos de agua y el clima locales. Empero, los bosques tropicales han estado desapareciendo a una tasa anual superior a los siete millones de hectáreas: una Panamá por año. Esto provoca un sexto de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El principal problema es que algunas personas subsisten destruyendo bosques para obtener terrenos agropecuarios. Pero sus ganancias son minúsculas comparadas con los beneficios de mantener los bosques. En los confines de la Amazonia, para obtener potreros que valen US$500 la hectárea, los ganaderos deforestan y liberan cientos de toneladas de CO2, cuya reducción —a unos US$20 la tonelada en el mercado europeo— costaría más de US$10 000.

Es crucial arbitrar esa diferencia, valorando los árboles en pie y utilizando ese valor para recompensar a quienes manejan bosques sosteniblemente. Esa conservación forestal reduciría las emisiones de carbono de los combustibles fósiles. Los países con mayor potencial se encuentran en América, África y Asia.

¿Existen los instrumentos necesarios para alentar la silvicultura sostenible? La experiencia con las zonas protegidas e indígenas que abarcan más de un cuarto de los bosques tropicales remanentes es alentadora. Evidencia reciente demuestra que tales zonas reducen la deforestación. Más sorprendente es que combinar protección y uso —los habitantes de los bosques pueden utilizarlos de manera sostenible— resulta, como mínimo, tan eficaz como la protección estricta. Las zonas con poblaciones indígenas son las más efectivas.

Esos datos avalan incluir un concepto amplio de Redd (Programa de Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques) en un régimen sobre cambio climático. Para obtener buenos resultados, sin embargo, ese esfuerzo debe complementarse con medidas en tres frentes: mejorar la administración forestal; que la comunidad internacional ayude a intensificar la agricultura en lugar de que se extienda a tierras forestales infértiles; y mejorar la información para apoyar a los mercados crediticios. La crisis del clima obliga a priorizar el cuido de los bosques.

 * Vinod Thomas es director general y Kenneth Chomitz es asesor superior del Grupo de Evaluación Independiente del Banco Mundial.

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