En SaludCoop reina un ambiente de tensión. Los sindicatos de trabajadores de la empresa —que está siendo intervenida por el Gobierno desde hace diez meses con el fin de sanear sus finanzas— han empezado a tomar fuerza de manera paralela al proceso de intervención. Sus denuncias, su legitimidad, sus reales intereses, son discutidos.
El asunto es especialmente preocupante no sólo porque se ha puesto en entredicho que estos grupos sindicales hayan nacido al mismo tiempo que el Gobierno intervino a la EPS, sino porque el más grande de ellos (Unitracoop) asegura haber realizado estudios que demuestran que los indicadores financieros y de calidad de la empresa se han venido a pique con el inicio de la interventoría.
¿Qué hay de cierto en todo esto? Para empezar SaludCoop nunca había contado con un sindicato, pero desde su intervención existen dos. El más grande de ellos, Unitracoop, está encabezado por las principales directivas de la empresa. De este grupo sindical se dice que estaría orquestado por Carlos Palacino, el expresidente de la EPS.
Aunque esta versión no se ha probado, y desde el mismo sindicato se niega que Palacino esté tras bambalinas manejando los hilos del grupo para beneficiarse, cada día son más las voces que lo pregonan. Funcionarios de la empresa, que pidieron la reserva de su identidad, le dijeron a El Espectador que dentro de SaludCoop esta afirmación es vox pópuli. Incluso, este diario recibió una carta en la que se exponía la misma tesis.
Al respecto Claudia Patricia López, gerente regional de SaludCoop en Cundinamarca e integrante de Unitracoop, aseguró que “de ninguna manera es cierta esa versión. Nosotros nos convertimos en el sindicato más grande de Colombia con 23.600 personas que creen en nuestra empresa, en nuestros valores, y que buscamos defender nuestro trabajo y organización”.
El segundo sindicato es Sintrasaludcoop, con unos tres mil afiliados y que, en palabras de su presidenta, Luz Fanny Zambrano, nació de “la base de los trabajadores”. Sobre la cercanía de Palacino con el primer sindicato, Unitracoop, Zambrano asegura que “son rumores que hemos escuchado a lo largo del proceso. Para nadie es desconocido que son los mismos directivos los que lo lideran”.
Zambrano explica que antes no había sido posible crear un grupo sindical porque dentro de la compañía estaba prohibido. “En 2005 se intentó constituir uno y la empresa despidió a todos los compañeros. Ellos iniciaron un proceso legal y tuvieron que ser reintegrados, pero luego empezaron a ser despedidos uno a uno”. En este punto, Zambrano apunta que “deja mucho que desear que los mismos directivos, que han sido de política antisindical, ahora estén liderando un sindicato. No es muy objetiva su causa”.
En algo coinciden los dos sindicatos, según sus voceras: ambos están luchando por la reivindicación de sus derechos laborales.