En medio de una gran emoción y de un sentido discurso, el golfista antioqueño Camilo Villegas fue galardonado este jueves como el mejor deportista del año 2008, en la edición número 48 de esta premiación que realiza El Espectador. El ganador de dos torneos del PGA en esta temporada y quien actualmente se ubica en el séptimo lugar del escalafón mundial, mostró una faceta para muchos desconocida al dejar brotar algunas lágrimas antes de dirigirse al auditorio reunido en el Centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada. “Trato de cambiar la imagen de Colombia porque está un poco golpeada, trato de mostrar la realidad, de mostrar lo que de verdad somos, un país echado para adelante, con gente amable y que tiene cosas buenas”, dijo Villegas.
Pero este sólo fue el cierre de una ceremonia llena de sorpresas, ya que minutos antes, el profesor Luis Fernando Montoya, ex técnico del Once Caldas, quien se encuentra cuadripléjico, había conmovido al público cuando hizo su repentina aparición para entregar las distinciones a los medallistas paralímpicos.
Montoya, quien hace cuatro años recibió el premio como el mejor técnico del año, dijo que nunca creyó que volvería a Bogotá y después les envió un mensaje a los deportistas: “Sé que todos ustedes están hechos a base de mucho esfuerzo y entrenamiento y deben ser un ejemplo para la sociedad y el país”.
Villegas le obsequió a la familia del ex entrenador un lienzo con su rostro que fue pintado en el escenario para anunciar al ganador. “Él (Montoya) realmente es una muestra de lo que es un colombiano ciento por ciento, un hombre lleno de dedicación y esfuerzo”, señaló.