Así lo reveló un informe de la Cepal y la Organización Iberoamericana de la Juventud, en el que se evidencia que un 25% de las adolescentes de la región han sido madres antes de cumplir los 20 años.
Según el estudio “Juventud y cohesión social en Iberoamérica: un modelo para armar”, sólo en Colombia y Brasil la mayoría de adolescentes comenzó a usar anticonceptivos antes de tener hijos. Pero la falta de programas preventivos ha hecho que “el embarazo precoz lleve a los jóvenes a abandonar sus estudios, dificultando su inserción laboral, exacerbando las desigualdades de género y potenciando la pobreza”.
Mientras que en países desarrollados, la actividad sexual se inicia y luego se continua bajo condiciones de protección anticonceptiva, concluyó la investigación.