“No es una decisión estrictamente académica, es una decisión política y económica”, dice un famoso abogado colombiano muy cercano al tejemaneje del poder dentro de la Universidad Externado de Colombia, cuando se le pregunta qué va a pasar ahora que Fernando Hinestrosa, quien estuvo 49 años al frente de la Rectoría, ya no estará más.
Pide que no se revele su nombre en el artículo. Así que aquí se llamará Fuente 1. Es comprensible su petición. La comunidad académica está de luto. La universidad, con una participación accionaria cercana al 25% en Sociedades Bolívar, es un importante actor económico en el país, ante el que nadie quiere pasar por imprudente. Por si fuera poco, un gran número de los abogados más prestigiosos del país que ocupan altos cargos en la Procuraduría, la Fiscalía, la Contraloría General de la Nación, sin mencionar las altas cortes, ministerios y juntas directivas de empresas, son egresados de la universidad y mantienen fuertes vínculos con ella.
“El temor reverencial alrededor del maestro Hinestrosa impedía hablar sobre temas como quién lo sucedería en el cargo y sobre los estatutos de la universidad para elegir al rector”, comenta Fuente 1.
Permanecer medio siglo al frente de una universidad es una rareza en las instituciones modernas. Haberlo logrado significa, por un lado, que Hinestrosa era dueño de una reputación y admiración fuera de serie. Qué mejor prueba que los sentidos homenajes que le prodigaron quienes trabajaron a su lado todos estos años. Pero por otro, era un exquisito jugador en el tablero del poder. “Es una paradoja que el último liberal radical, de puertas para adentro controlara la organización de la universidad de forma un tanto feudal”, remata Fuente 1.
La pregunta que todos en el Externado murmuran es: ¿Quién reemplazará a Hinestrosa? No parece fácil encontrar un heredero para un hombre que fue jurista, ensayista y tratadista, ministro de Justicia y de Educación, embajador y magistrado, además de profesor y académico.
Otro abogado externadista, con una gran reputación pública, hace la misma petición de Fuente 1: prefiere no ser mencionado. “Creo que la tendencia en el Consejo es reformar primero los estatutos de la universidad y luego si elegir un nuevo rector”, explica Fuente 2. Todos saben que hay un artículo incómodo allí: que el período del rector es por término indefinido.
“Lo que se quiere es que el nuevo rector no sea un político. Tampoco puede ser un conservador. Eso no lo soportaría la universidad. Debe ser alguien de perfil académico que se entregue a la institución”, concluye Fuente 2.
Ya suenan algunos nombres. Martha Hinestrosa, la hija menor del doctor Hinestrosa, había adquirido cada vez más protagonismo en la universidad como secretaria general. Sin embargo, su nombre no genera consenso en todos los sectores.
Otros nombres que comienzan a escucharse son Juan Carlos Henao (expresidente de la Corte Constitucional), Alfonso Gómez Méndez (exfiscal general), Saúl Sotomonte (litigante y profesor por varias décadas), Jaime Bernal (exprocurador). Una difícil tarea tiene por delante el actual Consejo Directivo. Todos esperan que la última palabra sea en favor de una de las más importantes universidades del país.