Una buena noticia para las parejas con escasas disputas, pero una relativamente preocupante para las que pelean mucho.
El estudio, que hizo seguimiento de mil parejas entre 1980 y 2000, encontró que el 16% de los matrimonios dan cuenta de pocas disputas; el 60% hablan de niveles moderados de conflicto, y el 22% de las parejas casadas señalaron que mantienen muchas peleas y discusiones.
“No hubo mucho cambio en los niveles de conflicto a lo largo del tiempo”, señaló a la agencia Efe Claire Kamp Dush, autora principal del estudio y profesora de desarrollo humano y ciencias de la familia en la Universidad estatal de Ohio.
“Hacia los años finales del estudio hubo un leve descenso en el conflicto, que fue un poco más notable en las parejas con niveles altos de disputas”, añadió. “Pero aun así las diferencias, a lo largo de los años, fueron pequeñas”.
Las investigadoras encontraron que las personas que están en matrimonios con nivel bajo de conflicto son más propensas que otras a decir que comparten con sus cónyuges la toma de decisiones. Las personas en el grupo de bajo nivel de conflicto son, asimismo, más propensas que las que dieron cuenta de niveles altos de conflicto a decir que creen en el matrimonio tradicional y que dura toda la vida.