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Moderados y extremos en el Polo

Las diferencias entre Carlos Gaviria y Daniel García-Peña, dudas de corrupción, cábalas de Petro. Un partido en crisis.

30 de marzo de 2011 - 06:30 a. m.
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Las divergencias internas en el Polo Democrático también se han ventilado en la Embajada de Estados Unidos en Colombia. Al menos así se desprende de la lectura de algunos cables diplomáticos —liberados por Wikileaks—, en los cuales se advierte que desde comienzos de 2008 existía la inquietud de que la colectividad empezara a caer bajo el dominio de la extrema izquierda. Un año después, con fuentes del propio partido, la Embajada enviaba a Washington un pormenorizado análisis de los dilemas del Polo Democrático a raíz de la crisis en el gobierno distrital regentado por uno de sus miembros, el alcalde Samuel Moreno Rojas.

El primer cable, fechado a mediados de 2008, tuvo como telón de fondo la sorpresiva salida de la colectividad del excomisionado de Paz Daniel García-Peña. Una decisión que la Embajada calificó como la probabilidad de que el partido quedara bajo el dominio de la maquinaria de los ortodoxos comunistas, maoístas y chavistas. Sin embargo, en el reporte se incluyó, de antemano, el comentario del exalcalde Lucho Garzón, en el sentido que, a largo plazo, era mejor que el Polo se dividiera para que los moderados pudieran adelantar una agenda social democrática que estuviera desligada de las Farc o del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

El cable manifestó que Daniel García-Peña había tenido que dejar su cargo de secretario general del partido después de que el excandidato Carlos Gaviria amenazara con renunciar a la presidencia del Polo si García-Peña se quedaba. Según el cable, el propio García-Peña comentó en la Embajada que de todos modos se sentía bien fuera del circo del Polo y que la extrema izquierda se había opuesto a su esfuerzo de promover un partido más pragmático y abierto. No obstante, Gaviria expresó que si bien García-Peña no había cometido fraudes, sí se había gastado US$500.000 más del dinero que le había sido autorizado por el partido político.

En ese sentido, el reporte a Washington, recogiendo los comentarios de Lucho Garzón y de Angelino Garzón, agregó que la expulsión de García-Peña representaba una victoria para la izquierda extrema del Polo y que los dos estaban de acuerdo en que el senador Jorge Enrique Robledo, con el apoyo de Carlos Gaviria, la habían orquestado. Incluso, Lucho Garzón calificó la facción de Robledo como “los contras”, manifestando que se oponían a todo, incluyendo la política de seguridad democrática de Uribe, el Tratado de Libre Comercio, la extradición, la fumigación de drogas o las reformas políticas.

La Embajada de Estados Unidos comentó que la apertura de Lucho Garzón con los liberales había aumentado la tensión dentro del Polo y por eso no iba a ser candidato a las elecciones presidenciales de 2010. Además, que Carlos Gaviria iba a tener mucha presión para que entrara en la contienda. El cable añadió que Carlos Gaviria había manifestado que iba a apoyar al senador Gustavo Petro. La Embajada agregó que Petro era una especie de “agente libre” que condenaba por igual a las Farc y a Uribe. Sin embargo, García-Peña anotó que los chavistas del Polo ahora estaban perdidos y sin liderazgo con los movimientos de Petro hacia el centro.

Meses después, en febrero de 2009, la Embajada de Estados Unidos volvió a ocuparse del Polo, esta vez para comentar que el alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, afrontaba una crisis, no sólo por dificultades de seguridad y movilidad en la ciudad, sino por las críticas de los miembros de su propio partido. La Embajada describió a Moreno como un líder que no era conocido por posiciones ideológicas fuertes, aunque venía de un abuelo populista y controvertido que fue presidente, el general Gustavo Rojas Pinilla. En cambio, agregó que la alcaldía de su hermano Iván en Bucaramanga había estado marcada por numerosos escándalos de corrupción.

Aún así, el cable diplomático incluyó la postura del presidente del Polo Carlos Gaviria, quien se definió apaleado por lo mal que Moreno había comenzado su mandato, y manifestó que escuchaba rumores crecientes de que en su gabinete se estaba manejando mucha corrupción. De paso, añadió que estaba especialmente preocupado por la secretaria de Gobierno de Samuel Moreno, la dirigente Clara López, y también por su esposo, quienes manejaban los contratos de la ciudad. A su vez el senador del Polo Gustavo Petro lo criticó abiertamente por no acoger políticas en seguridad democrática y permitir la corrupción dentro de su gobierno.

El reporte a Washington agregó el resumen de un almuerzo con el alcalde Moreno, quien admitió los problemas de percepción y justificó la aparición de un artículo en la revista Semana sobre su gestión como la orden impartida por el director de la publicación, Alejandro Santos, porque había estado metido en un gran atasco de tráfico después de un largo aguacero. El alcalde comentó que el plan final para el metro quedaba listo para finales de 2009 y que él mantenía unas sólidas relaciones con el entonces presidente Álvaro Uribe y con funcionarios claves del Gobierno, a pesar de los encuentros altamente mediatizados con Juan Manuel Santos.

El mismo cable diplomático, citando como fuente al entonces exsenador del Polo Gustavo Petro, expresó que el grupo de los hermanos Samuel e Iván Moreno mantenía un balance entre la extrema izquierda del Polo y el centro, que ellos continuaban hablando con ambos lados, pero que el problema consistía en muchos oportunistas que estaban en el Ejecutivo distrital únicamente por hacer plata. Y añadió Gustavo Petro que, particularmente, el expresidente Ernesto Samper tenía mucha influencia sobre Samuel Moreno, situación que hacía del alcalde un dirigente menos confiable.

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El cable diplomático concluye con los análisis del presidente del Polo Carlos Gaviria reconociendo que la actuación de Moreno como Alcalde iba a determinar el destino del partido en las elecciones de 2010. Aún más, Gaviria agregó que esa administración podría llevar a un resultado devastador para las elecciones presidenciales. En ese momento, las divergencias del Polo se debían saldar en una reunión prevista para febrero de 2010, y dos de los líderes, que la Embajada calificó como de centro izquierda, Lucho Garzón y Gustavo Petro, comentaron que si los extremistas cogían el control de la colectividad, ambos se irían del partido.

La evolución de los hechos no estuvo distante de lo presupuestado en los cables diplomáticos. El exalcalde Lucho Garzón migró hacia el Partido Verde, no sin antes exteriorizar sus críticas al Polo. El excandidato presidencial Gustavo Petro, quien hoy le da forma a una nueva plataforma política, terminó convertido en el principal acusador contra la alcaldía de Moreno y sus líos de contratación. El alcalde, a nueve meses de concluir su mandato, sigue en crisis de credibilidad y su hermano Iván enfrenta procesos judiciales. El presente del Polo no es el mejor. Lo que no advirtió el cable es que las consecuencias políticas pueden ser peores en 2011 y 2014.

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Las últimas acciones del Polo

El Polo Democrático Alternativo es presidido por la exsecretaria de Gobierno de Bogotá Clara López , de quien se dice que podría ser la candidata de la colectividad a la Alcaldía de la ciudad en las elecciones de octubre.

En la secretaría del partido está el dirigente Germán Ávila, un economista con especialidad en administración bancaria y tecnología de vivienda social, quien hizo parte del M-19 y ha cumplido una gestión como promotor de programas de vivienda en distintos sectores del Distrito.

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Recientemente la presidenta del Polo, Clara López Obregón, defendió la obra de gobierno del alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, de quien dijo que le dará a la ciudad importantes avances sociales. De igual modo, la dirigente resaltó las relaciones institucionales del Polo con el gobierno de Juan Manuel Santos.

En cuanto a las relaciones en el Poder Legislativo, el tema por resolver es la participación del Polo en los debates sobre la ley de víctimas y el estatuto de oposición, asuntos sobre los cuales sostiene una agenda de diálogo sujeta a reuniones de trabajo con el ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas LLeras.

La alianza contra Uribe que no fue

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El cable diplomático que reveló las intimidades del Polo en 2008 sostuvo que, en ese momento, las figuras con más experiencia de la colectividad, Lucho Garzón y Antonio Navarro, no mantenían el liderazgo del partido ni participaban en reuniones por las políticas cerradas y extremas de la organización.

Asimismo, el reporte señaló que Lucho Garzón se había reunido con el expresidente liberal César Gaviria, a fin de discutir una posible alianza para bloquear un tercer mandato de Uribe y buscar un consenso de la oposición para 2010. Sin embargo, Garzón asumió que ese acercamiento lo iba a sacar del Polo.

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Al tiempo que varios dirigentes del Polo dejaban ver sus desavenencias en la Embajada, el cable enviado a Washington registraba cómo el Fiscal le había pedido a la Corte que investigara a la senadora del Polo Gloria Ramírez y a Wilson Borja por posibles nexos con la guerrilla, aumentando las tensiones en ese partido político.

 

Los cables de esta nota:

Análisis de la administración de Samuel Moreno

Divisiones en el Polo Democrático Alternativo

 

 

 

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